San Antonio de los Baños, Artemisa, Cuba. – Desde el taller «1ro de Enero» en el Ariguanabo, un grupo de personas con discapacidad pertenecientes a las asociaciones ACLIFIM, ANSOC, ASPDI y ANCI demuestran diariamente que tienen valía y disposición para el trabajo.
Allí, bajo la dirección de Lázaro Víctor Leal Pompa, se mantienen activos durante todo el año, incluido el período vacacional, siempre que exista materia prima para laborar. Cuando hay recursos, elaboran múltiples productos según la demanda.
Este centro es un ejemplo de que tener una discapacidad no es un impedimento para integrarse laboralmente. Estas personas no solo cumplen con sus tareas, sino que encuentran en el trabajo un espacio donde sentirse útiles y valiosas.
La producción no se detiene en fecha fija, sino que depende de la disponibilidad de materia prima. Pero la voluntad de trabajar nunca falta. Mientras haya materiales, ellos están listos para demostrar que la discapacidad no es sinónimo de inactividad, sino de esfuerzo y superación.
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