El pelotero Orlando Gómez, natural de San Antonio de los Baños, vivió en la temporada 2025‑2026 uno de los momentos más importantes de su carrera, el debut con los Cazadores de Artemisa en la 64 Serie Nacional de Béisbol. Su historia muestra el esfuerzo familiar y la disciplina que asumió desde la niñez, el camino de muchos jóvenes talentos del béisbol cubano.
Orlando comenzó a jugar béisbol a los cinco años, guiado por el entrenador Roberto Mazola. Aquella etapa, recuerda, fue “bonita”, una época donde se juega por pasión y sin presiones.Tras la primaria, ingresó en la EIDE, donde transitó por las categorías 13‑14, sub‑15 y posteriormente sub‑16, etapas en las que participó en varios eventos nacionales. De esos años, destaca especialmente la final nacional de la categoría 15‑16, donde su equipo alcanzó el cuarto lugar.
En agosto de 2025, Orlando fue incluido oficialmente en la nómina de los Cazadores de Artemisa, dirigida por Yulieski González Ledesma. Su nombre apareció entre los 18 lanzadores del conjunto. Dentro del equipo asumió el rol de lanzador zurdo situacional, encargado de enfrentar bateadores zurdos en momentos específicos del juego.
 Aunque reconoce que “no le fue tan bien como esperaba”, valora profundamente la experiencia y el aprendizaje adquirido en su primera Serie Nacional.
En la etapa regular, Orlando acumuló 15 juegos lanzados,19.2 entradas, 23 carreras permitidas, 20 limpias, 10 ponches, 11 boletos, PCL de 9.15.
El joven lanzador destaca el apoyo de figuras experimentadas como Dayán García y Yunieski García Viera, quienes lo guiaron en su primera incursión. “Escuchando y preguntando” fue su fórmula para absorber la experiencia de los veteranos.También resalta el trabajo de la dirección del equipo, a la que describe como “muy buena, dentro y fuera del terreno”.
Entre los conjuntos más difíciles de enfrentar, Orlando señaló a Las Tunas, por su ofensiva “demasiado fuerte”, lo que exigió mayor preparación y concentración en cada salida.
Luego de concluir la Serie Nacional, Orlando se preparaba para el torneo sub‑23, aunque finalmente fue suspendido. Su objetivo inmediato es entrenar para volver a ganarse un puesto en la Serie 65. Ya integra la preselección de los Cazadores, y desde hace varias semanas enfoca su preparación con este propósito.
Para él, su familia es el pilar fundamental de su carrera. “Mi familia lo es todo. Si no fuera por ellos, no soy Orlando Gómez.” Sus padres le han brindado la comodidad, el apoyo emocional y la motivación para seguir adelante.
A los niños que hoy comienzan en las pequeñas ligas, les deja un consejo directo: “Entrenen y nunca se rindan. Cuando llega el tope de la rendición, ahí es donde se ve el pelotero.”
Aunque está satisfecho con lo logrado, siente que puede mejorar mucho más, y afirma: “voy a seguir hasta el final, a ver qué pasa.”

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