San Antonio de los Baños, Artemisa, Cuba. – Compartir tiempo juntos es un tesoro para los mayores de la Casa de los Abuelos del Ariguanabo. Maritza López, trabajadora social en esta institución, explica  el intercambio entre los adultos mayores de la casa de los abuelos propicia un mejor estado de ánimo, refuerza su confianza y autoestima. Les devuelve las ganas de reír y los aleja de sus preocupaciones.
Compartir tiempo juntos no es solo un tesoro emocional. Para el cerebro de nuestros adultos mayores, tiene beneficios concretos:
Las interacciones sociales frecuentes reducen el riesgo de deterioro cognitivo y demencia.
Mantener una vida social activa ralentiza el declive mental hasta un 20 por ciento. El apoyo mutuo fortalece la llamada reserva cerebral, es decir, la capacidad del cerebro para resistir el daño y seguir funcionando. El simple hecho de ayudar a otros mejora la memoria y la flexibilidad cognitiva. Compañía y conversación son medicina para el cerebro.
Dayamí Tabares Pérez
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