Durante varias décadas, Radio Ariguanabo fue mucho más que la emisora de San Antonio de los Baños. Antes de convertirse en la planta local que hoy conocemos, vivió una etapa como emisora territorial, representada por varios municipios de la antigua provincia La Habana, bajo la estructura de Radio Cadena Habana, su planta matriz. Aquellos años, poco documentados pero muy presentes en la memoria de realizadores y oyentes, marcaron la identidad y el desarrollo profesional de su colectivo.
Una emisora que nació local y creció para servir a toda una región 
Radio Ariguanabo inició transmisiones el 8 de octubre de 1971 gracias al esfuerzo comunitario de un grupo de ariguanabenses que, con recursos mínimos, levantaron una pequeña planta de 80 watts y un estudio artesanal. Su programación inicial era sencilla, centrada en música y menciones locales, pero desde el comienzo mostró una clara vocación de servicio público.
Foto estudio Bejucal
Foto estudio Bejucal
Con el paso del tiempo, la emisora amplió su alcance y comenzó a atender a varios municipios cercanos, convirtiéndose en una voz regional para localidades como San Antonio de los Baños, Quivicán, Güira de Melena, Alquízar, Caimito y Bauta. Para miles de oyentes del sur y suroeste de la provincia, Radio Ariguanabo se convirtió en un referente cotidiano.
El salto técnico 
El año 1975 marcó un punto de inflexión. La emisora recibió una nueva planta transmisora, adoptó la frecuencia 1200 kHz en onda media y se trasladó a un inmueble con mejores condiciones técnicas. Este salto tecnológico permitió ampliar su alcance y mejorar la calidad de la señal. A partir de ese momento comenzó a funcionar encadenada con Radio Cadena Habana, la emisora provincial que actuaba como centro rector.
El vínculo con la planta matriz significó un cambio profundo en la dinámica de trabajo. Desde el Ariguanabo se enviaban informes, menciones y noticias que se integraban a la programación provincial, mientras Cadena Habana orientaba la línea editorial y supervisaba la coherencia informativa. La emisora ariguanabense se convirtió en un nodo clave para la cobertura de eventos regionales y para la articulación de la vida social de los municipios que atendía.
Inauguración guira est 3 Elisa Franchialfaro, Freddy Díaz y Mery Delgado

Inauguración estudio de Güira 

Fuentes complementarias, como entrevistas a antiguos trabajadores y memorias institucionales del ICRT, coinciden en que esta etapa fortaleció la profesionalización del personal. Locutores, operadores y periodistas se formaron bajo estándares más exigentes, lo que elevó la calidad de la programación y permitió que la emisora asumiera retos mayores. La programación territorial se volvió más diversa y cercana, con boletines informativos, coberturas culturales y comunitarias, transmisiones deportivas y espacios dedicados a la historia local. Radio Ariguanabo se convirtió en un puente entre las comunidades y la capital provincial, dando voz a sectores que no tenían presencia en otros medios.
Una etapa de consolidación 
En septiembre de 1978 se inauguró la sede actual de la emisora, un edificio remozado con cabinas profesionales y equipamiento moderno para la época.
Foto fachada emisora
Esta etapa consolidó su papel como emisora territorial y fortaleció el vínculo con Radio Cadena Habana, que continuó recibiendo diariamente información desde San Antonio de los Baños.
La nueva infraestructura permitió ampliar la producción de programas y mejorar la calidad técnica, reforzando la presencia de la emisora en el dial habanero.
La reorganización político-administrativa de 2011 redefinió el mapa mediático del país. Con la creación de la provincia Artemisa, Radio Ariguanabo dejó de ser emisora territorial y pasó a transmitir exclusivamente para el municipio de San Antonio de los Baños. Aunque su alcance se redujo, la experiencia acumulada durante décadas se mantuvo como parte esencial de su identidad. En la actualidad, la emisora conserva el espíritu de aquellos años en que su señal llegaba más lejos y articulaba la vida de toda una región. Su historia territorial sigue viva en los archivos sonoros, en la memoria de sus trabajadores y en la cultura radial del Ariguanabo.

Deja una respuesta