El Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo nos invita a reflexionar sobre un trabajo invisible pero fundamental: cuidar. Cuando hablamos del cuidado de los niños, no nos referimos solo a satisfacer sus necesidades básicas, sino a garantizar su desarrollo integral, y en San Antonio de los Baños esto se traduce en una labor cotidiana que sostiene a las familias y a la comunidad.
Cuidar a un niño es enseñarle hábitos, valores y a relacionarse con el mundo; es un trabajo que requiere preparación y, sobre todo, mucha sensibilidad. En el municipio, el cuidado de los más pequeños se materializa en el día a día de sus instituciones y su gente. Un ejemplo concreto es el Círculo Infantil «La Flor de la Amistad», donde educadoras como Miriam León Barrera llevan décadas entregando su vida a la formación de los más pequeños. Ella misma lo resume: «Si volviera a nacer sería otra vez educadora de círculos infantiles, porque para mí un niño es lo más grande que existe». Pero el cuidado en San Antonio va más allá de las aulas.
El municipio también cuenta con una Sala de Neonatología en el Hospital «Iván Portuondo», referencia provincial en la atención a recién nacidos prematuros y críticos, donde se aplican métodos novedosos para salvar vidas desde el primer día, demostrando que el cuidado infantil empieza incluso antes de que el niño llegue a casa. Además, existen iniciativas comunitarias que responden a las necesidades reales del territorio, como el Proyecto de Vida Asistida Quisicuaba, que abrió un aula para niños de la comunidad El Campismo que no podían asistir a su escuela por falta de combustible, garantizando así su derecho a la educación y al cuidado.
San Antonio de los Baños es un municipio de alrededor de 50,000 habitantes donde el sistema educativo y de salud trabaja activamente para identificar y atender a menores en situaciones vulnerables, demostrando que el cuidado es un esfuerzo conjunto entre la familia, la escuela y las instituciones. Hablar del Día de los Cuidados en San Antonio de los Baños es hablar de esas maestras que convierten una caja de cartón en un juguete, de los médicos que luchan por un prematuro y de los proyectos que llevan el aula hasta donde están los niños. Es reconocer que cuidar es un trabajo esencial que sostiene la vida en el municipio.

Deja una respuesta