San Antonio de los Baños, Artemisa, Cuba.- El Ariguanabo volvió a convertirse en epicentro del ajedrez con la celebración de la Copa Artemisa, un torneo que reunió a 41 jugadores de siete provincias, entre ellos jóvenes talentos y seis mujeres que aportaron frescura y diversidad a la competencia. La cita, válida para el Elo FIDE internacional, devolvió a la región un evento de alto nivel que hacía tiempo no se organizaba, y que ahora se rescata con entusiasmo.

El árbitro internacional José Luis Ramírez Díaz, quien fungió como árbitro principal del torneo, valoró positivamente la experiencia. “Para los de Artemisa fue muy bueno, porque estuvieron entre los primeros lugares. Es muy importante que en esta zona se rescaten este tipo de eventos. Me llevo una muy buena impresión, muy buena atención de los trabajadores del INDER, excelente torneo y mucha disciplina.”

La competencia dejó como campeón al habanero Diego Torres Imas, seguido por Jade Zuaznábar Duarte en el segundo lugar y Wilber Ondar Hernández en el tercero.

El joven artemiseño Wilber Ondar Hernández, de 17 años, compartió sus impresiones tras alcanzar el podio. “Mi vínculo con el ajedrez comenzó hace 4 años, cuando lo descubrí gracias a un vecino. Desde entonces he jugado torneos nacionales e internacionales, con varios podios. En esta Copa tuve un desempeño discreto en blitz, pero en el clásico terminé con 6,5 de 9 posibles, con solo 2 derrotas, un empate y 5 victorias. Estoy bastante contento con el resultado que he tenido hasta ahora.” Su actuación confirma el crecimiento competitivo de los talentos locales.

Por su parte, el campeón Diego Torres Imas, también de 17 años, expresó: “Fue un reto muy interesante para mí, ya que era un suizo donde estaba entre los primeros Elo. Tenía que tener una muy buena actuación, ganar un buen número de partidas y ser exigente conmigo mismo. Me encontré en buena forma, hice 7,5 de 9 y gané 43 puntos de Elo. Superé la barrera de los 2150, que para mí no es una meta definitiva, quiero seguir subiendo, pero ganar 40 puntos siempre es algo importante». Su triunfo lo consolida como uno de los jóvenes más prometedores del ajedrez nacional.

La Copa Artemisa de Ajedrez dejó así un saldo positivo de disciplina, organización y resultados que fortalecen la práctica del deporte ciencia en Cuba. Más allá de las partidas, el torneo significó un paso firme hacia la revitalización de los eventos competitivos en la provincia y un estímulo para las nuevas generaciones que buscan abrirse camino en el tablero.