En el rumbo de cualquier nación, el periodismo no puede estar ajeno a las realidades. Bajo ese concepto nació la Unión de Periodistas de Cuba, para poner fin a la dispersión de gremios y asociaciones que existían hasta entonces.
En 1963 surgió, y desde el inicio apostaba por un periodismo nuevo, alejado de las prácticas negativas de la sociedad y con un compromiso firme con la Revolución y su pueblo.
No se puede hablar de la historia de Cuba sin hablar de la historia del periodismo cubano. Y es que en la raíz de nuestra nación hay grandes periodistas: desde el Padre Félix Varela, precursor de nuestras publicaciones, hasta el Apóstol José Martí, pasando por figuras como Juan Gualberto Gómez o Pablo de la Torriente Brau. Todos ellos forjaron conciencia nacional.
Pero el camino no es fácil. La prensa cubana, hoy tiene que enfrentarse a la guerra mediática, a las constantes circulación de noticia falsa y con la credibilidad del público. Los periodistas significan conciencia social y patriótica.
Sesenta y tres años de batalla intensa, en medio de un cerco de mentiras y una guerra sin cuartel. La UPEC ha sido el baluarte de la comunicación en la Isla. Pero también ha sabido ser crítica y autocrítica.
Hoy, con una nueva Ley de Comunicación Social, el reto es mayor. Pues se trata de transformar el modelo de prensa, de hacerlo más abierto y transparente, para que forme parte del control popular y la rendición de cuentas. Porque la Revolución necesita una prensa que esté a la altura de su grandeza, y la UPEC, en su sesenta aniversario, está llamada a ser el motor de ese cambio.
Un periodismo útil, serio y creador; un instrumento de unidad y educación. Ese fue el sueño de los fundadores. Y por esa senda, la Unión de Periodistas de Cuba, la UPEC, sigue caminando.
Maybeline Matamoros Álvarez
Últimas entradas de Maybeline Matamoros Álvarez (ver todo)

Deja una respuesta