San Antonio de los Baños, Artemisa, Cuba. – Los especialistas y trabajadores sociales del Ariguanabo trabajan a diario en la prevención social, pero las condiciones objetivas limitan sus resultados.

La economía restringe los recursos. Las instalaciones deportivas y culturales necesitan reparaciones que el presupuesto local no termina de cubrir. Los trabajadores sociales hacen milagros con pocos materiales. La rotación del personal afecta la continuidad de los seguimientos a familias vulnerables.

Un desafío particularmente sensible en el municipio es la prevención del embarazo en la adolescencia. Las especialistas del Programa de Atención Materno Infantil y las consultas de ginecología infantojuvenil realizan una labor educativa constante en las escuelas y los consultorios. Ellas ofrecen orientación sobre salud sexual y reproductiva. Intentan detectar tempranamente los riesgos.

Pero el trabajo no es suficiente. ¿Por qué? Las causas que lo dificultan son varias. La falta de insumos y anticonceptivos en ocasiones limita las opciones de las adolescentes. La información sobre sexualidad no siempre llega de forma clara y a tiempo. Muchas jóvenes acceden a contenidos en redes sociales que no siempre son veraces . El entorno familiar a veces no brinda el apoyo necesario para hablar estos temas abiertamente .

A pesar de estos obstáculos, San Antonio de los Baños mantiene activos sus consejos populares y sus trabajadores de prevención. Ellos identifican a los jóvenes desvinculados del estudio y el trabajo. Atienden casos de violencia intrafamiliar. Visitan hogares con adultos mayores sin apoyo. El problema no es la voluntad ni el esfuerzo. La falta de recursos, la burocracia y la dificultad de llegar a cada adolescente con información oportuna frenan muchas iniciativas.

Con mejores condiciones materiales y más personal estable, San Antonio de los Baños podría avanzar mucho más en la protección de sus jóvenes y sus familias.

Dayamí Tabares Pérez
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