Este Primero de Mayo, los trabajadores cubanos van a estar presentes en las plazas en un momento muy complejo. Estados Unidos ha intensificado las amenazas de todo tipo, bloqueo económico, restricciones financieras, campañas de desinformación y presiones políticas abiertas para intentar doblegar a la isla. Frente a eso, la presencia masiva de los trabajadores en la jornada del 1ro de Mayo se convierte en una respuesta colectiva visible, un mensaje de que la población no se pliega ante la hostilidad externa.

Visto el panorama de amenazas reales y crecientes por parte de Estados Unidos, considero que la movilización obrera en esa fecha es un acto políticamente pertinente, pero insuficiente si no viene acompañada de estrategias concretas que blinden la economía cotidiana. El principal riesgo que enfrenta Cuba ante las agresiones estadounidenses no es la falta de voluntad de resistencia de su pueblo, sino la posible erosión interna provocada por el cansancio, el desabastecimiento y las dificultades diarias. Por tanto, la verdadera eficacia de esa presencia del 1ro de Mayo se medirá en cómo se traduzca después en políticas que protejan el bolsillo y la calidad de vida de los propios trabajadores. Sin eso, por más multitudinaria que sea una concentración, las amenazas externas pueden terminar haciendo mella desde adentro.
Demostremos que a pesar de las amenazas los cubanos nos crecemos y defendemos nuestra soberanía.

Dayamí Tabares Pérez
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