Por: Hernán Yglesias Villar

En la radio casi todo se escucha, pero no siempre se ve. Mientras el locutor conduce un programa o un entrevistado comparte su historia, alguien permanece atento al más mínimo detalle técnico para que cada sonido llegue limpio al oyente. Ese es el universo del realizador de sonido.

Desde finales de los años noventa, Joan Calero forma parte de ese engranaje silencioso de Radio Ariguanabo. Entre cabinas, transmisiones en vivo y jornadas de aprendizaje constante, su carrera ha crecido al mismo ritmo que la propia emisora.

A propósito del aniversario 55 de la fundación de Radio Ariguanabo, conversamos con este realizador sobre sus inicios, los cambios tecnológicos de la radio y la responsabilidad de sostener cada salida al aire. A la pregunta de cómo llega  a Radio Ariguanabo, Joan refiere:  Llegué en 1999. En ese momento estaba estudiando en una escuela de superación vinculada al audio, donde me preparaba como técnico. Una familiar que trabajaba en la emisora me habló de la posibilidad de presentarme aquí. Vine, me entrevistaron y me dieron la oportunidad de comenzar con prácticas. Así empezó mi relación con la radio.

Sobre  sus primeras funciones dentro de la emisora expresa: Comencé en el área de ediciones. Allí uno aprende mucho, porque es el lugar donde se entienden los procesos básicos del sonido en la radio. Aprendí a trabajar con la voz, la música, los efectos y también a dominar las herramientas de edición que se utilizaban entonces. Fue una etapa muy importante para mi formación.

La tecnología de la radio ha cambiado mucho con los años mi entrevistado comenta al respecto:  Era muy diferente a lo que tenemos hoy. Se trabajaba con máquinas de cinta bastante grandes y con consolas analógicas. Para hacer una edición había que localizar el fragmento exacto de la cinta, cortar, empatar y volver a probar. Era un proceso más lento, pero también muy formativo porque uno aprendía a escuchar con atención cada detalle del audio. Después de un tiempo en ediciones pasé a hacer prácticas en el máster. Poco a poco fui familiarizándome con la dinámica de los programas en vivo. Más adelante me asignaron un turno en cabina los domingos y ahí comenzó realmente mi trabajo como realizador en la programación de la emisora.

Los programas en vivo implican desafíos para un realizador que Joan Calero asume: En un programa en vivo siempre pueden surgir imprevistos. A veces aparece un problema técnico o cambia algo en el guion en el último momento. También puede llegar una entrevista o una intervención que no estaba prevista. El realizador tiene que mantenerse concentrado y reaccionar rápido para que todo salga al aire de la mejor manera posible.

Acerca de las trasmisiones en exteriores refiere: Las transmisiones desde exteriores tienen su propia dinámica. Allí dependemos de muchos factores: el lugar donde se trabaja, los equipos, la coordinación con los locutores y periodistas. El realizador debe garantizar que todo lo que ocurre en ese espacio llegue con claridad a la emisora y al oyente.

En más de dos décadas de trabajo Joan  ha vivido muchas experiencias dentro de la radio, sobre sus recuerdos comenta a la prensa: Son muchos momentos. Cada programa, cada transmisión deja algo. A veces son jornadas muy intensas, sobre todo cuando hay coberturas especiales o eventos importantes para el territorio. Pero también hay mucha satisfacción cuando todo sale bien y sabes que el público está escuchando un producto de calidad. Sobre  lo que  significa  para él  Radio Ariguanabo agrega:  Para mí ha sido una escuela. Aquí me formé como profesional y he tenido la oportunidad de crecer en el oficio. La radio te enseña a ser disciplinado, a trabajar en equipo y a aprender constantemente.

En la conversación no faltan  los consejos  a los jóvenes realizadores de sonido que comienzan en la radio:  Lo primero es tener mucha disciplina y deseos de aprender. La realización de sonido exige concentración, responsabilidad y amor por el trabajo. También es importante escuchar mucho, observar cómo trabajan los realizadores con más experiencia y aprovechar cada oportunidad para practicar. En la radio uno nunca termina de aprender.

A lo largo de más de dos décadas, Joan Calero ha acompañado la evolución tecnológica de la emisora. De las cintas magnéticas a los sistemas digitales, de los grandes equipos analógicos a las plataformas modernas de edición. Además, la excelencia de su trabaja se ha visto reconocida en múltiples festivales de la radio

En ese tránsito, su labor ha permanecido en el mismo lugar: detrás de la consola, atento a cada detalle. Porque en la radio, aunque muchas veces no se vea, siempre hay alguien cuidando que cada palabra, cada música y cada silencio lleguen a tiempo al oyente.

 

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