Cada año mueren 17,9 millones de personas a causa de la enfermedad cardiovascular, que incluye las enfermedades cardiacas y cerebrovasculares.
Hoy en día, la enfermedades cardiacas y cerebrovasculares es la la primera causa de muerte en todo el mundo y se estima que la cifra ascienderá a 23 millones en el año 2030. A ello contribuye nuestro estilo de vida, que según los expertos influye en gran medida en el riesgo cardiovascular. Sin embargo, si logramos mantener controlados los factores de riesgo cardiovascular, las posibilidades de desarrollar enfermedades cardiacas y cerebrovasculares disminuyen considerablemente.
Existen muchas causas que agravan la enfermedad cardiovascular: desde el tabaquismo a la diabetes pasando por la presión arterial alta y la obesidad, la contaminación ambiental y otras por patologías menos comunes son dolencias que nos dejan vulnerables ante este flagelo.
Una de las mejores cosas que puede hacer por su corazón es dejar de fumar o de consumir tabaco sin humo. Y si no fuma, asegúrese de evitar el humo de segunda mano. Las sustancias químicas del tabaco pueden dañar el corazón y los vasos sanguíneos. El humo del cigarrillo reduce los niveles de oxígeno en la sangre, lo que eleva la presión arterial y la frecuencia cardíaca. Esto se debe a que el corazón debe esforzarse más para suministrar suficiente oxígeno al cuerpo y el cerebro.
La actividad física regular y diaria puede reducir el riesgo de padecer enfermedades cardíacas. La actividad física ayuda a controlar el peso. También reduce las probabilidades de padecer otras afecciones que pueden sobrecargar el corazón, como hipertensión arterial, colesterol alto y diabetes tipo 2.
Una alimentación saludable puede ayudar a proteger el corazón, mejorar la presión arterial y el colesterol, y reducir el riesgo de padecer diabetes tipo 2. Tener sobrepeso, especialmente en la parte media del cuerpo, aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardíacas.
El peso adicional puede derivar en afecciones que aumentan las probabilidades de padecer enfermedades cardíacas, como hipertensión arterial, colesterol alto y diabetes tipo 2.
Las personas que no duermen lo suficiente tienen un mayor riesgo de obesidad, hipertensión arterial, ataque cardíaco, diabetes y depresión. La mayoría de los adultos necesitan por lo menos siete horas de sueño cada noche. Los niños suelen necesitar más. Así que asegúrese de descansar lo suficiente. Establezca un horario de sueño y cúmplalo. Para ello, acuéstese y levántese a la misma hora cada día. Mantenga el dormitorio oscuro y silencioso para que sea más fácil dormir.
El estrés continuo puede influir en el aumento de la presión arterial y otros factores de riesgo para enfermedades cardíacas. Hay personas que también afrontan el estrés de maneras que no son buenas para su salud. Por ejemplo, pueden comer en exceso, beber o fumar. Puede mejorar su salud mediante otras maneras de control del estrés.
Entre las tácticas saludables se incluyen la actividad física, los ejercicios de relajación, la atención plena, el yoga y la meditación. Con estas prácticas no solo logrará una correcta salud, sino que cuidará con esmero su corazón.
- Dale lo preciso al corazón - 29 de septiembre de 2026
- Limpia tu aire así es mejor - 26 de septiembre de 2026
- El eslabón esencial para la salud y la vida - 20 de septiembre de 2026
