Dania Reyes, dedicó su vida al magisterio. Asumió el aula como espacio de responsabilidad, para transmitir contenidos y formar criterios.
Muchos estudiantes descubrieron en esas horas de clase una vocación o, al menos, una manera distinta de mirar la realidad.
No limitó su labor a la escuela. Participó en iniciativas culturales del territorio y trabajó en el rescate del Día del Ariguanabense Ausente.
Esa implicación con la comunidad reforzó su autoridad y le hizo ganar el reconocimiento como Hija Distinguida del Ariguanabo.
Se le recuerda como profesora exigente y cercana. Pedía disciplina, defendía el respeto y promovía la igualdad. Introducía en sus clases temas como el género y la justicia social, como parte de la formación ciudadana.
Hoy su ausencia física no borra su presencia en el Ariguanabo, sigue allí entre quienes la conocieron y en los proyectos que impulsó. En esa memoria, Dania Reyes conserva su lugar.
- Una vida al magisterio - 6 de marzo de 2026
- Donde la cultura y la educación encuentran defensa y cuidado - 4 de marzo de 2026
- El trazo que cruzó los Pirineos - 10 de febrero de 2026
