Cada 25 de enero, Cuba rinde un merecido homenaje a quienes tienen la noble y estratégica misión de producir los alimentos que llegan a la mesa del pueblo. La fecha, instituida en 1971, marca el nacimiento de un gremio que fusionó la industria alimentaria y el sector pesquero, consolidando una fuerza laboral vital para el desarrollo eco

El 25 de enero de 1971 fue el día en que quedó constituido el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Alimenticia, durante el transcurso del primer congreso de este sector. En aquel acto fundacional, el líder histórico de la Revolución, Fidel Castro Ruz, destacó la importancia de tecnificar y organizar estas industrias para garantizar la nutrición de la población y sustituir importaciones.

Desde entonces, este día sirve no solo para la celebración, sino para el análisis de los retos productivos y el reconocimiento a quienes se destacan en la elaboración de conservas, lácteos, cárnicos, productos del mar, bebidas y panadería.

La mística de este día está profundamente ligada a la figura de Pedro Marrero Aizpurúa, mártir del sector. Obrero de la antigua Cervecería «La Tropical» (hoy Cervecería Pedro Marrero) y asaltante al Cuartel Moncada, Marrero simboliza el espíritu de lucha y el compromiso social que debe caracterizar a cada trabajador de la alimentación. Su ejemplo guía hoy a las nuevas generaciones de innovadores y tecnólogos que buscan soluciones creativas ante la carencia de materias primas.

En la actualidad, este sector enfrenta desafíos monumentales. Los trabajadores de la industria alimentaria y la pesca no solo operan maquinaria; son piezas clave en la Ley de Soberanía Alimentaria y Seguridad Alimentaria y Nutricional.

Desde los pescadores que desafían el mar, hasta los maestros panaderos que inician su jornada en la madrugada y los ingenieros químicos que garantizan la inocuidad de cada proceso, este día celebra el ingenio y la resiliencia. En provincias como Artemisa, este colectivo se destaca por su capacidad de respuesta en la producción de derivados lácteos y conservas vegetales, pilares de la economía local.

Llegue este 25 de enero un abrazo fraterno a todos los hombres y mujeres que, con su esfuerzo diario, transforman materias primas en sustento. La calidad, la higiene y la eficiencia siguen siendo las premisas de un sector que se moderniza con el apoyo del movimiento de innovadores y el compromiso de sus cuadros.

¡Felicidades a todos los trabajadores de la Industria Alimentaria y la Pesca!

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