Cada 2 de febrero, el calendario litúrgico y la tradición popular se unen para celebrar la Fiesta de la Candelaria. Esta festividad, de profunda raigambre católica, no solo marca un hito en el ciclo navideño (exactamente 40 días después del nacimiento de Jesús), sino que simboliza el triunfo de la luz sobre las tinieblas.

Un triple significado espiritual
La celebración de la Candelaria no es un evento aislado, sino que conjuga tres momentos fundamentales de la fe:
1. La Presentación de Jesús en el Templo: Siguiendo la Ley de Moisés, María y José llevaron al niño a Jerusalén.
2. La Purificación de la Virgen: La tradición judía prescribía que las madres debían purificarse tras el parto.
3. La Advocación Mariana: Honra la aparición de la Virgen en las costas de Tenerife, Islas Canarias, a finales del siglo XIV o principios del XV, antes de la conquista castellana.

Iconografía y Simbolismo: La Vela y las Tórtolas
La imagen de la Virgen de la Candelaria es inconfundible por los elementos que porta, los cuales encierran un mensaje teológico y social:
La Candela (Vela): Sostenida en su mano derecha, representa a Cristo como la «Luz del Mundo». Es el origen del nombre «Candelaria» y simboliza la guía y la esperanza en momentos de oscuridad.
Las Tórtolas: En la misma mano o en una pequeña canasta, lleva dos tórtolas. Según la costumbre de la época para las familias humildes, este era el sacrificio ofrecido en el templo por la purificación de la madre y el rescate del primogénito. Representa la sencillez y el cumplimiento de la ley.

Del Viejo Mundo a Nuestra Tierra
Aunque sus raíces están en el Mediterráneo y las Canarias —donde es la Patrona del Archipiélago—, la devoción cruzó el Atlántico con los emigrantes isleños.

En España: Las fiestas suelen extenderse durante varios días y, por razones prácticas, muchas localidades trasladan los festejos principales al primer fin de semana de febrero, convirtiéndose en ferias regionales de gran afluencia.
En América y Cuba: La Virgen de la Candelaria es una de las advocaciones más queridas. En Cuba, su presencia es notable en ciudades como Camagüey (donde es patrona) y en numerosos asentamientos de origen canario en el occidente del país,como un municipio de nuestra provincia, Candelaria.
Curiosidad Histórica: La aparición original de la Virgen en Tenerife fue presenciada por los guanches (aborígenes canarios), quienes, sin saber que se trataba de una imagen cristiana, la bautizaron como Chaxiraxi y la adoraron en cuevas, uniendo así la cultura nativa con la nueva fe que llegaría después.

El «Día de la Candelaria» y el fin de la Navidad
Culturalmente, el 2 de febrero marca el final definitivo de las festividades navideñas. En muchos países, es el día en que se «levanta» el portal o nacimiento. Además, se asocia con la predicción del tiempo: «Si la Candelaria plora (llueve), el invierno está fuera; si no plora, ni dentro ni fuera», dice un antiguo refrán que vincula la fe con los ciclos agrícolas.