“Llegué a la radio sencillamente por estas cosas de la vida, pero confieso la verdad, tenía un miedo que me moría. Entonces se me metió el bichito de la radio por dentro. Yo le debo mi vida y amo apasionadamente a Radio Ariguanabo”. Con estas palabras, Hildelisa Ledón Rivera resume el origen de una pasión que la acompañó durante décadas y que marcó  la historia radial de San Antonio de los Baños y de la provincia de Artemisa. A sus más de seis décadas, Hildelisa conoce la radio desde sus entrañas.
Durante muchos años escribió con los primeros rayos del sol, cuando la ciudad aún despertaba y ella ya estaba tejiendo historias, reportajes y crónicas que luego cobrarían vida en las ondas ariguanabenses. Su voz, sus textos y su sensibilidad acompañaron a generaciones de oyentes que encontraron en ella una intérprete fiel de la realidad cotidiana.
Su llegada a Radio Ariguanabo en 1993 fue el comienzo de una trayectoria intensa y fructífera. Comenzó como redactora-reportera, pero pronto se convirtió en una figura imprescindible dentro de la emisora. Entre teclazos de una máquina de escribir -su herramienta predilecta- creó reportajes, testimonios y guiones que reflejaban la vida del pueblo.
“Me gustan todos los géneros periodísticos, porque la vida de un periodista es todos los días. Surgen impresiones nuevas, sorpresas, noticias, intereses, y eso te llena la vida”, decía con la convicción de quien entiende el oficio como un privilegio. Para ella, la radio era un espacio para dibujar con palabras las emociones del obrero, las preocupaciones de la mujer trabajadora, los sueños del pueblo y las esperanzas que sostienen la vida cotidiana.
Su entrega no pasó desapercibida. Durante siete años consecutivos su labor fue evaluada como excelente, y su nombre comenzó a figurar en concursos y festivales de alcance nacional. Su obra periodística acumuló premios en festivales municipales, provinciales y nacionales de radio. Entre sus reconocimientos destacan el Gran Premio del Festival de Radio en 1996, varios premios del Concurso Nacional de Periodismo “26 de Julio” en los años 2002, 2003, 2004, 2006 y 2012, así como la Distinción Félix Elmuza, la Distinción Raúl Gómez García y la Medalla 23 de Agosto. Estos galardones avalan su talento, disciplina, sensibilidad y capacidad para convertir la realidad en relatos que conmueven y acompañan.
Hildelisa no fue únicamente una periodista de estudio. Su trabajo la llevó a escenarios de gran relevancia social, como la Tribuna Antiimperialista de San Antonio de los Baños, donde su labor fue reconocida por su entrega y profesionalismo. También se destacó en tareas de prevención y atención social, demostrando que su compromiso con la comunidad trascendía los micrófonos. Además, dedicó parte de su vida a la formación de nuevos periodistas, impartiendo talleres y guiando a jóvenes que encontraron en ella una maestra generosa y exigente.
“Nadie nunca me podrá quitar esa pasión por Radio Ariguanabo. Yo me siento parte de ahí. Fue una gran escuela y entonces cuanto curso y habilitación hubo, yo me acogí a él”, recordaba con orgullo.
Para Hildelisa, la radio no fue un trabajo, fue un hogar, un espacio de crecimiento y una forma de entender la vida. La radio tiene en ella una vida, un corazón, unas manos y una sensibilidad. Su huella permanece en muchas historias, en cada voz que ayudó a formar y en cada oyente que alguna vez sintió que sus palabras le hablaban directamente al alma.