San Antonio de los Baños, Artemisa, Cuba. – Regresa a la risa al Ariguanabo con la XIX edición del Salón Nacional de Humorismo y Sátira que tiene como sede el Museo del Humor.
Con la presentación de la banda municipal en el Parque Central, quedó inaugurada oficialmente la humoranga ariguanabense, como se le conoce a este evento.
Con la interpretación de la conocida pieza Damisela encantadora, de Ernesto Lecuona, la Banda Municipal dio inicio a la XIX edición de la Humoranga ariguanabense
El Museo del Humor acogió el coloquio «El humorismo y la sátira en la décima ariguanabense», bajo la conducción del decimista Idael Núñez, quien comentó sobre la motivación para organizar este encuentro.
«Este coloquio quisimos realizarlo de una manera bien dinámica con el objetivo de rescatar la décima humorística, tan vinculada al punto cubano. Por tanto, ponerlo en un espacio como este es importantísimo porque redescubre lo que existe en la oralidad popular y de manera escrita se ha investigado ya como patrimonio de la humanidad, en cualquiera de sus variantes, sea cantada o sea escrita, y en algo tan difícil como es hacer reír, hacer pensar a través de lo absurdo, a través de la exageración, a de aparecidos, de fantasmas, de muertos, o de descréditos.
Entonces, qué mejor espacio que el Museo del Humor, para que estos exponentes vivos, estos portadores de la cultura popular tradicional de punto guajiro, expresen lo que aprendieron de sus padres, lo que aprendieron de sus abuelos, lo que debemos enseñar en los talleres a los niños en las escuelas. Y creo que en ese sentido estamos viviendo un buen momento para la décima, porque hay experiencia, hay protocolo, hay documentación, hay exponentes vivos. Eso es lo que perseguimos, rescatar, demostrar que está vivo, demostrar que sana, demostrar que transforma, que hace pensar a través de un fino vuelo poético, es decir, un doble sentido, que exprese solo en diez versos lo que quiere el poeta».
Participó en la actividad el creador Pedro Miguel Alemán, conocido como Eblis, quien dijo: «Yo escribo décimas de humor desde que era un niño, allá en los años 50. Lo que yo pretendo en cada una de mis décimas es decir críticamente lo que está ocurriendo. Por ejemplo, escribí una vez: Si por la calle caminas, no lo hagas desprevenido, ya todo está destruido, parques y aceras en ruinas, debemos llegar ahí. Si llegas a las esquinas por donde vas a pasar, fíjate bien al cruzar, no vaya a haber carretillas, si te rompen las costillas nadie te las va a pagar. 
Eblis, uno de los cultivadores de la décima en el Ariguanabo
«Escribo para el mundo, recientemente envié una serie para el Vaticano, dos series, una para la España peninsular, otra para las Islas Canarias, donde hablo de lugares en esos sitios que están en función de las personas, como es la Plaza Santa Catalina en Gran Canaria», señaló este longevo creador.
Ángel Valiente (hijo) compartió sus décimas en el Museo del Humor
Por su parte, Ángel Valiente, hijo de ese grande de la décima ariguanabense, también compartió algunas décimas, como está, de su inspiración.
Ayer harina comí
con un huevo salcochado,
un plátano cocinado
y qué bien yo me sentí.
Después que aquello ingerí
un vaso de agua tomé,
el estómago me hinché
 y poca fuera demora,
porque ya a la media hora
se me olvidó que almorcé.
Acerca de este coloquio, la escritora Sucet Vázquez Ortega, responsable del taller literario César Vallejo de la Casa de Cultura Raimundo Valenzuela, comentó que fue muy divertido. «Pude aprender algunas cosas que no sabía sobre decimistas de San Antonio de los Baños, que se dedicaron también a cultivar este tipo de décima». 
Fue precisamente Sucet la encargada de conducir el segundo coloquio, dedicado a la presencia de la mujer en la literatura humorística, donde los talleristas compartieron sus creaciones.
Talleristas de la Casa de Cultura compartieron sus creaciones literarias
Yelennis Pupo, una de las participantes, ofreció sus impresiones. «Presenté una carta, es como un retrato, una demanda del estómago azuleño, que propiamente habla de la mala alimentación que lleva y los problemas que trae eso para su salud. Este evento recoge un poco lo que es la crítica social, es una mirada divertida, es una mirada muy fresca, donde atrapa la dinámica del cubano, más que nada. Nuestro quehacer diario, nuestros problemas, hay formas de enfrentarlos a través de la risa y eso siempre sana, nos libera del estrés y es un medicamento, realmente».
Una vez más, San Antonio de los Baños se convierte en sede del humor con este Salón Nacional de Humorismo y Sátira que premiará también a los ganadores del Concurso Nacional de Literatura Humorística Juan Ángel Cardi, en su decimoquinta edición.

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