Julio Capote Cao nació en San Antonio de los Baños el 12 de abril de 1938. Desde muy joven se vinculó al teatro. En 1961 ingresó en la Escuela Nacional de Instructores de Arte, donde comenzó a formarse como actor y pedagogo. Luego de cumplir su servicio social en Pinar del Río, desplegó una intensa actividad artística y educativa. Fue uno de los primeros en incursionar en la pantomima en Cuba. Su primer recital como mimo marcó el inicio de una trayectoria en este arte. Capote consideraba el mimo como su manera de respirar, un arte que elevaba el silencio a la categoría de palabra. En su libro «Del Mimo al Mimo» reflexionó sobre la gestualidad como instrumento poético.Desde el Consejo Nacional de Cultura impulsó la creación del grupo Mimoclán. Con esta agrupación recorrió el país, llevando el arte del mimo a diversos públicos. Su labor inicial consolidó las bases de la pantomima en la isla.
En 1971 Julio Capote fundó el Grupo de Pantomimas de la Televisión, dirigido principalmente a la programación infantil. Este espacio permitió que este género llegara a miles de espectadores y se afianzara en la cultura cubana. Su hija Malawy Capote recuerda haberlo acompañado en los ensayos, absorbiendo desde niña la disciplina y la magia del movimiento. Durante la década de 1980 Julio Capote integró el Consejo Nacional de las Artes Escénicas, donde desarrolló una estética propia con Mimoclán. Su exigencia con los actores era notable, pues cuidaba cada detalle de la preparación física y escénica. También trabajó en programas televisivos como Variedades Infantiles y Caritas, donde compartió escena con sus hijos. Fue profesor del Instituto Superior de Arte y de la Escuela Nacional de Arte, formando a generaciones de actores. Su pedagogía se basaba en la rigurosidad y el amor por la creación. La pantomima, bajo su dirección, alcanzó reconocimiento internacional.En 1969, junto a su esposa Graciela González, Julio Capote Cao fundó el grupo Los Cuenteros, legado que continúa su hija Malawy. Esta agrupación titiritera se convirtió en un espacio de imaginación y creatividad popular. Con Los Cuenteros se estrenaron obras premiadas como Francisca y la muerte y versiones de clásicos como Los zapaticos de rosa. Capote enseñaba técnicas corporales en casa, transmitiendo su saber de manera directa y familiar. Su trabajo trascendió el escenario, convirtiéndose en escuela para artistas de pueblo. La disciplina y el rigor que imponía eran acompañados por un profundo sentido poético. Los Cuenteros forman parte de la esencia cultural de San Antonio de los Baños. Julio Capote falleció el 23 de febrero de 2015. Su obra es hoy material de estudio en escuelas de arte y agrupaciones teatrales.
Por: Dayamí Tabares y Adian Acevedo
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