El 14 de febrero es mucho más que una fecha marcada en el calendario. Es un día que nos invita a detenernos en medio de la rutina y recordar la importancia de los vínculos que nos sostienen, las personas que nos acompañan y los gestos que nos llenan de vida. No se trata únicamente de flores o regalos, sino de reconocer la importancia de compartir afecto y gratitud.

En cada rincón del mundo, esta jornada se vive de manera distinta. Algunos la celebran con cenas románticas, otros con reuniones de amigos, y muchos simplemente con un mensaje sincero. Lo valioso es que, más allá de las formas, todos coincidimos en la necesidad de expresar cariño. Porque el amor y la amistad no se reducen a un día, pero sí encuentran en esta fecha un motivo especial para brillar.

También es un momento para reflexionar sobre cómo cultivamos nuestras relaciones. ¿Estamos dedicando tiempo a quienes queremos? ¿Estamos siendo generosos con nuestras palabras y acciones? El 14 de febrero nos recuerda que los lazos humanos requieren cuidado, atención y ternura, y que cada pequeño gesto puede marcar la diferencia.

Así que hoy, mientras compartimos abrazos, sonrisas y recuerdos, hagamos de esta celebración un recordatorio permanente: que el amor y la amistad son fuerzas que transforman y enriquecen nuestra vida. Amor y amistad… ¿hay algo mejor?

Carmen Lieng Mena Lombillo
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