Cuba realizará el próximo domingo 1 de noviembre el cambio al horario normal. A la 1:00 a. m., los relojes deberán atrasarse una hora: volverán a marcar las 12:00 de la medianoche.

Con este ajuste concluirá el horario de verano, vigente desde marzo. Los teléfonos y otros dispositivos conectados suelen actualizar la hora automáticamente; en los relojes manuales, será necesario hacer el cambio.

La modificación permite aprovechar mejor la luz natural durante las primeras horas de la mañana y adapta los horarios de actividad a la variación estacional de la duración del día. También incide en las rutinas de trabajo, estudio, transporte y descanso, por lo que conviene tenerla presente al organizar compromisos y desplazamientos.

El cambio de hora forma parte de una práctica que busca ajustar el horario civil a los ciclos de luz solar. Aunque puede requerir algunos días de adaptación, especialmente en los hábitos de sueño, adelantar o atrasar el reloj no modifica la duración real del día.

Se recomienda verificar la hora de los dispositivos y confirmar los horarios de servicios o actividades programadas para la madrugada del domingo.

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