José Martí y Fidel Castro vivieron en épocas diferentes, pero defendieron un mismo ideal que todavía se comenta en San Antonio de los Baños cuando se habla de historia, de participación social y de compromiso con el país. Martí pensó un proyecto de nación desde la palabra escrita, desde el análisis y desde la organización de ideas que buscaban independencia y justicia. Fidel actuó en un contexto distinto, con un país ya independiente, pero con problemas sociales acumulados, y llevó esas ideas al plano de la acción política y social. Lo bueno de ambos es que pensaron en el pueblo y en la necesidad de que las personas tuvieran derechos y participación. Lo negativo es que no siempre todas las ideas se pudieron aplicar de la misma forma en todos los momentos ni responder a todas las realidades locales.
En San Antonio de los Baños las ideas de Martí llegan sobre todo a través de la educación, de los actos patrióticos y de la cultura local, mientras que las de Fidel se reflejan más en programas sociales, en la organización comunitaria y en decisiones que influyen en la vida diaria. Lo positivo de esa herencia es que existe una base de pensamiento que orienta acciones colectivas y promueve la participación. Lo negativo es que a veces esas ideas se repiten sin análisis profundo o sin adaptarlas a las condiciones actuales del municipio, lo que puede limitar el debate y la iniciativa local.
Martí y Fidel coincidieron en la importancia de la unidad y del papel del pueblo, pero actuaron con métodos distintos. Martí llamó a la conciencia y a la preparación moral, lo cual permitió pensar a largo plazo. Fidel impulsó cambios inmediatos que respondieron a urgencias concretas. En San Antonio de los Baños esto se observa cuando se comparan los valores que se enseñan en la escuela con las prácticas que se esperan en la comunidad. Lo bueno es que existe una continuidad de ideales. Lo malo es que no siempre se logra un equilibrio entre pensamiento crítico y acción práctica.
Surge entonces una pregunta: ¿puede un mismo ideal mantenerse vivo en épocas tan diferentes sin perder su sentido? La respuesta es que sí puede mantenerse, pero solo si se interpreta según el contexto. En San Antonio de los Baños, esto significa analizar los problemas actuales, escuchar a la población y aplicar las ideas de Martí y Fidel de manera consciente, sin repetir fórmulas del pasado. Cuando no se hace así, el ideal se debilita y se convierte en discurso, pero cuando se adapta, se convierte en acción útil.
En mi opinión, Martí y Fidel representan momentos distintos de una misma aspiración, y su valor está en entenderlos como un proceso y no como figuras separadas del presente. Considero que lo más importante es tomar de Martí el pensamiento crítico y de Fidel la capacidad de actuar, pero hacerlo desde la realidad actual de San Antonio de los Baños. Creo que reconocer lo bueno y lo malo de cada época ayuda a construir una visión más clara del futuro y a mantener vivo ese ideal común sin dejar de cuestionarlo.
Erica De la Nuez
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