Foto: Tribuna de La Habana

San Antonio de los Baños, Artemisa, Cuba. – En el año recién concluido la emigración cambió el mapa social y económico de Cuba en general y del Ariguanabo en particular, dejando vacíos que afectan la productividad y la cohesión social. Se destaca el impacto del bloqueo estadounidense, que agrava las desigualdades de género al aumentar las tareas de las mujeres en la gestión de la escasez. A pesar de ello, las mujeres siguen siendo pilares de dignidad y soberanía mediante su organización, resistencia y creación de alternativas.

Según Belkis Rodríguez Hernández, secretaria de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) en el territorio ariguanabense , el año 2025 fue clave con la evaluación del Programa Nacional para el Adelanto de las Mujeres y el reconocimiento de brechas persistentes. Subraya que la agenda femenina se consolida como parte esencial del proyecto nacional y que 2026 debe enfocarse en protección, reconocimiento y protagonismo femenino.

Insistió en que los fenómenos naturales (huracanes, sequías) ponen a prueba la capacidad de respuesta del país; las mujeres lideran la reconstrucción y el cuidado del entorno.

La prevención de violencia de género se ve reforzada por la Federación de Mujeres Cubanas y redes locales que ofrecen talleres, casas de orientación y servicios comunitarios. La juventud demanda espacios seguros y oportunidades de liderazgo libre de violencias.

El 2026 se presenta como un tiempo decisivo donde la sociedad cubana exige reconocer el trabajo invisible de las mujeres—cuidado, ternura y labor silenciosa—y convertirlo en eje transformador del proyecto nacional basado en solidaridad y diversidad.

Miralys Mirabal Arguez
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