Crecer desde el barrio

Una comunidad es un grupo de personas en permanente cooperación e interacción social, que habitan en un territorio determinado y comparten intereses, cultura, valores, costumbres y objetivos comunes.

El sentido de pertenencia por el lugar donde se reside también nace de los problemas que afectan a todos por igual y de la unión para resolverlos.

En Cuba, a partir del primero de enero de 1959, las transformaciones revolucionarias estuvieron apoyadas desde la base. Cada comunidad tuvo y mantiene una importancia significativa en los grandes cambios socioeconómicos, políticos y culturales de beneficio social.

La fundación de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) reforzó la idea de construir un país desde el barrio, convocando a la participación ciudadana.

Los CDR han sido motor impulsor para cuidar y desarrollar ese pequeño espacio que resulta la cuadra. Con el apoyo de la organización hemos creado tradiciones como la caldosa colectiva, pintar los bordes de las aceras y engalanar las calles para la conmemoración de determinadas fechas. Ante la falta de recursos y convocatorias han decaído estas actividades.

Urge despertar los deseos de ver a la cuadra, no solo como el sitio por el cual se camina a diario, sino como el espacio que puede contribuir a hacer más grata la convivencia.

Adornar una pared abandonada con la obra de un artista de la plástica del vecindario, ayudaría a mejorar la imagen; pero a la vez, crearía regocijo en quien hizo el dibujo y en el resto de los vecinos porque se sentiría como algo propio.

Invitar a un deportista, un médico, un combatiente o internacionalista del barrio a contar su historia o conversar sobre un tema específico con los residentes de la comunidad, acercaría a las personas, reforzaría el prestigio entre ellos y sería un espacio para compartir el conocimiento.

En estos tiempos de Covid-19 de realizan acciones comunitarias como la recogida de medicamentos e insumos para ayudar a otros territorios del país. Eso demuestra que, a pesar de la escasez de recursos y las medidas frente a la pandemia, permanece viva la hermandad entre los cubanos.

Aprovechemos el 61 aniversario de los CDR para embellecer la cuadra, reforzar la vigilancia e incentivar a producir alimentos en un patio o en un terreno abandonado. Un barrio bien cuidado y activo hace más grande al país.

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