Ariguanabenses del 26

Decir 26 de julio es hablar de lucha, de patriotismo, intransigencia y sobre todo de libertad. Año 1953, un plan se elaboraba en secreto. La Generación del Centenario se preparaba para no dejar morir al Apóstol en el año de su centenario.

Con un movimiento organizado, convertido en una organización activista, política y militar, las acciones de ese día cobraron experiencia de lucha y prepararon el terreno para la intensa contienda rebelde.

Desde muchos lugares, municipios y provincias se movilizaron grupos de apoyo. Los ariguanabenses no quedaron exentos. Fidel organizó a los combatientes por cédulas, fusionando la perteneciente a Santiago de las Vegas y la de San Antonio de los Baños.

La presencia de los ariguanabenses en las acciones del 26 era inminente, pero producto de una fotografía tomada por Onais, en la cual aparecían los representantes del municipio en las futuras acciones junto a Fidel, este  decide no avisar a esta cédula para mantener el factor sorpresa y evitar que fueran detenidos.

Francisco Ubaldo García Morales, más conocido como Vallín, fue fundador de la cédula que aportó al Movimiento 26 de Julio, aunque no participara en las acciones de ese día.

Vallín, junto a otros combatientes del pueblo, escribieron para la historia local y nacional páginas de heroicidad y disciplina. El Ariguanabo hoy ha de saberse orgulloso por contribuir a echar andar el motor pequeño que echaría a andar el motor grande: la Revolución Cubana.

Del autor:

Yaima Malagón Franchi Alfaro

Graduada de periodismo en la Universidad de la Habana en el año 2020. Redactora y reportera de prensa  Radio Ariguanabo