Anamú: manos y corazón por el arte 

“Dicen que no hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista. Yo digo, si un mal (como la Covid-19) dura cien años, el arte se salvará, si existiese en todas partes un Anamú que resista.”

Anamú es de esos artistas de los que San Antonio de los Baños no puede prescindir. Es esa voluntad que lo caracteriza, la que lo mantiene creando; y si las galerías, las escuelas, los centros culturales cierran porque la Covid-19 se impone, pues él simplemente convierte su morada en estudio, escuela y en el lugar que cualquier persona que ama, el teatro, la literatura y las artes plásticas desearía visitar.

Durante este tiempo de cuarentena este artista de la plástica, escritor, instructor de arte, dramaturgo y pedagogo por excelencia no ha podido desprenderse de ese duende que siempre lleva consigo instándole a crear. Entonces, pone a volar su imaginación, de la cual el talento y la creatividad toman las riendas y salen resultados tan maravillosos como este.

“A mí la Covid no me puso límites, los creadores siempre buscamos alternativas, es muy difícil limitarnos, por eso he tenido mucho más tiempo para hacer lo que tanto me gusta. Participé en XXX Salón Provincial de Artes Plásticas Eduardo Abela que convocó el Centro Provincial de Artes Visuales de Artemisa y espero el resultado de mi trabajo.  También estoy enfocado en un dibujo con el que me presentaré a la VI edición del Salón Nacional de Artes Plásticas Jose Luis Posada, medio que convoca el Museo del Humor en San Antonio de los Baños”

Daniel Arango, nuestro Anamú, y digo nuestro porque su alma es tan grande que se regala a todos los amigos que llegamos a su hogar en busca de consejos, de nueva técnicas o de entrevistas como esta que merece. Daniel fue maestro de muchos en la escuela de instructores de Arte 13 de Marzo, en la Casa de Cultura de San Antonio de los Baños y hoy en la Escuela Especial 17 de abril de la Villa del Humor.  Este último centro es un lugar donde el profe Anamú con sus clases de Esculturas con Barro ha ganado el respeto de los maestros y el cariño infinito de niños con necesidades educativas especiales.  

Daniel, además, ha sido premiado por su trabajo como dramaturgo, y por estos días asesorado por el licenciado Ángel Machín dedica unas horas a la conformación de un libro de poesías. 

¿Son poesías acabadas de sacar del horno junto al barro, Anamú?

“Bueno, precisamente no están tan frescas algunas, como esa escultura que acabo de moldear, porque lo que estoy haciendo ahora mismo es recopilando mis mejores poemas por épocas, los que he escrito durante toda mi vida. Los que creo que más van a gustar al lector. Estoy empeñado en la elaboración de un poemario que pienso llegará a la sesenta páginas o más, estamos dándole los toques finales para presentarlo a alguna editorial.”

Es muy inquieto este hombre que vive muy cerca de una loma, este artista que fue alumno de Rubén Suarez Quidiello, amigo de Julio Capote y fiel seguidor de las raíces que conforman la cultura de San Antonio de los Baños. Los ariguanabenses lo reconocen como Anamú, el artista de la casa diferente, el que te regala junto a un té la espectacular vista de una morada que, como museo resguarda instalaciones y esculturas. 

También por estos días nuevas piezas engalanan la casa de Anamú ¿El público que disfruta tu trabajo podrá apreciarlas con prontitud o tendremos que esperar que termine la pandemia?

“Por supuesto que no. Esas piezas son el resultado de este mismo ciclo de vida diferente que impuso la pandemia. Las creé aquí en mi aislamiento y creo que deben exponerse en este su tiempo. Por lo que estoy organizando una exposición online, en la que toda Cuba, incluso el mundo desde diferentes perfiles y sitios oficiales en redes sociales, puedan disfrutar de este trabajo. La exposición estará compuesta por esculturas e instalaciones que nacieron justo con la Covid-19, pero que se enlazan a temas que a pesar del punto de giro que trajo la pandemia, siguen latentes en la sociedad. Es por ello que podrán encontrar en esta muestra virtual esculturas e instalaciones como Bienaventurados y Yo soy tu macho.” 

Así, entre poesías, esculturas, instalaciones y eventos de artes plásticas, transcurren los días de este artista ariguanabense, jaranero, de sonrisa amplia y con unas manos que son capaces de convertir el milagro en barro. Daniel nos enseña que, verdaderamente ‘’sólo el amor -con un toque de talento- engendra la maravilla.’’

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