Arte entre las artes (Parte 2)

Por: M.Sc. Alejandro Batista Martínez

En nuestro encuentro de ayer conversamos sobre las artes plásticas y la música cultivadas en la villa de San Antonio de los Baños en la primera mitad del siglo veinte. En el espacio de hoy nos acercaremos nuevamente a las artes plásticas y a la literatura hecha por y para los ariguanabenses. Acompáñenos.

Dentro de las Artes Plásticas, vale resaltar el desarrollo de la línea humorística a manos de los caricaturistas ariguanabenses. Es en este período donde nacen dos importantes personajes que rápidamente quedaron convertidos en símbolo del pueblo y más tarde alcanzaron fama internacional: el Bobo y el Loquito. El primero salido de la creatividad de Eduardo Abela Villarreal, simboliza las protestas contra la tiranía de Gerardo Machado, mientras que el segundo, creado por René de la Nuez, representa la rebeldía contra la dictadura de Fulgencio Batista. Otra de las figuras descollantes dentro de la plástica ariguanabense y la promoción de la cultura de la Villa fue Rubén Suárez Quidiello. En MIL 938 presentó su primera exposición personal de paisajes y quince años después obtuvo el Premio Nacional de Pintura. Un rasgo significativo de su obra es haber plasmado rincones de su San Antonio natal.

Especial mención merecen también la prensa ariguanabense. Más de cien publicaciones periódicas, desde los tiempos de la colonia, enriquecieron nuestro patrimonio escrito. En los albores de la República Neocolonial vieron la luz 24 de Febrero, Nueva Era y el humorístico El Zorro Viejo. Las publicaciones de más larga duración fueron la revista Punto y Coma, por más de veinte años, dirigida por Rogelio Pérez, Rogeliú, y el periódico La Tribuna, de Benito González. El soporte fundamental del desarrollo de la prensa ariguanabense fue la existencia de numerosas imprentas en la localidad. Indiscutiblemente San Antonio de los Baños es una localidad de artistas e intelectuales destacados por ser arte entre las artes.

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