¿Otra vez sin vacaciones?

El verano toca a las puertas de los ariguanabenses y es inevitable pensar que otra vez nos encontramos con un período estival lleno de limitaciones. Quizás no se pueda ir a la playa como en otros tiempos, pero estar juntos y en familia, cuidándonos unos a otros, se convierte en una excusa más que suficiente para limitarnos a no salir de casa, aunque estemos en julio.

Aunque el sol lo invite a darse un chapuzón y añore con todas sus fuerzas sumergirse en cualquier playa de litoral,  lo mejor, y usted lo sabe, es quedarse en casa. 

Considero que, en esta ocasión la frase de “que me quiten lo bailao” pierde todo el sentido. No solo se arrepentirá de su mala decisión, sino que se podrá ir del baile usted y los suyos pero… para siempre. 

Es cierto que un juego de parchís no huele a salitre, no tiene bikinis, ni arena ni sol, pero comprender que los tiempos no son de música alta en discotecas, de travesuras en parques de diversiones y zoológicos, es entender que una pandemia no es cosa de juegos.

No apostemos lo más valioso que tenemos por una salida en el verano. Tengamos paciencia y esperemos a otros julios, a otros agostos, donde no expongamos nuestras vidas. Seamos prudentes. Si nos empeñamos en romper las reglas, tardaremos en volver a la tan ansiada normalidad.

Cuide de usted y de su familiares. Manténgase a salvo para que pronto todo quede en anécdotas que quizás narre en los próximos veranos. Pasar tiempo de calidad en familia no está sujeto a grandes lugares ni salidas. Planifique actividades dentro del hogar y piense que allí estará  seguro del Coronavirus.

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