Una parte del Ariguanabo en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (+Audio)

Las palabras pronunciadas por el Líder de la Revolución Fidel Castro marcaron el inicio de un largo camino que, desde el primero de julio de 1986, recorren los hombres y mujeres de ciencia en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB).

35 años inmersos en la investigación y desarrollo de productos biológicos obtenidos a través de los métodos de la biotecnología moderna.

En uno de sus laboratorios, entre paredes blancas, fermentadores, columnas cromatográficas y computadoras, la joven ariguanabense Dailey Cadavieco Valdés vive parte de sus días. Como ella, los profesionales de la ciencia cubana ponen en alto el nombre de Cuba a nivel mundial, sobre todo en la actual batalla contra la COVID-19.

A sus compañeros de trabajo dedica estas palabras, una mujer que conoce muy bien el sacrificio de los científicos cubanos y celebra los logros de Cuba en la obtención del candidato vacunal Abdala, proeza que también protagonizó el CIGB durante 13 meses, desde el nacimiento de la idea hasta demostrar el 92,28 por ciento de eficacia al culminar la fase III de los ensayos clínicos. Dailey, como sus compañeros, también es parte de esta experiencia.

“El futuro de nuestra Patria tiene que ser necesariamente, un futuro de hombres de ciencia, un futuro de hombres de pensamiento”, así lo Lo aseguró Fidel. Eso es lo que se ha sembrado, y da sus frutos desde el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología que a sus 35 años vive en el corazón de su colectivo, el de Dailey Cadavieco y quienes la acompañan con satisfacción y orgullo en esta aventura de hacer ciencia a favor de la vida.

 

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