Cuanto antes, mejor…

– “Doctor, pero cómo es posible si yo dejé el cigarro hace más de 10 años”. – “Sí, pero él a usted nunca lo dejó’’.

Todo comenzó a los 70 años. Mi padre padecía insuficiencia cardíaca desde que tenía 60, pero se cuidaba “como gallo fino”. Con su tratamiento y dieta se mantuvo activo todos esos años. Pero un día, así de pronto, empezó con tos y en ocasiones expectoraba sangre. Inmediatamente su médico lo examinó y le ordenó varios análisis, además de una radiografía de pulmón.

Todo sucedió muy rápido. Llegó el resultado de las pruebas. El médico diagnosticó una terrible enfermedad: cáncer de pulmón. Aunque el daño parecía irreversible, pusimos nuestras esperanzas en su recuperación. Mi padre era muy optimista y no le temía a nada; razones suficientes para comenzar un tratamiento que, aunque “agresivo’’ para sus años, podría curarlo. Con valentía lo enfrentó, solo que… -como decimos los cubanos- “ya el daño estaba hecho’’.

Historias dolorosas como éstas suceden a diario, en Cuba y en todo el mundo. Tanto es así que, según estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año el tabaquismo mata a más de 8 millones de personas, de las cuales más de 7 millones son consumidores directos y alrededor de 1,2 millones son no fumadores expuestos al humo ajeno.

Hoy 31 mayo, como cada año, la OMS y sus asociados celebran el #DíaMundialSinTabaco, con el fin de concienciar sobre los efectos nocivos y letales del consumo de tabaco y la exposición al humo del tabaco ajeno; así como para disuadir de su consumo en cualquiera de sus formas.

Este año, con un motivo más para reflexionar pues se ha identificado que el hábito de fumar también propicia el desarrollo de complicaciones pulmonares en los pacientes que padecen la Covid-19, conllevando a la necesidad de cuidados intensivos (UCI) -en muchos casos-  y en otros a la muerte.

Según estudios, el riesgo de padecer un tumor persiste un tiempo después de que se haya dejado de fumar, en dependencia de los años durante los que la persona ha estado consumiendo tabaco. Que una persona deje la adicción significa que deja de estar expuesta al humo, pero persisten los daños causados por la exposición anterior. Por tal motivo, los especialistas insisten en que cuanto antes se deje, mejor.

Sin embargo, en Cuba, a pesar del flujo continuo de informaciones a través de los medios de comunicación y redes, relacionadas con el desenlace fatal que puede ocasionar el consumo de tabaco, los indicadores para el control del tabaco del Sistema Nacional de Vigilancia del Ministerio de Salud Pública muestran la tendencia al incremento de la prevalencia y del consumo del tabaco en la Isla.

Es cierto que dejar de fumar, como cualquier adicción, es difícil, mucho más si no sabes cómo hacerlo. Pero debes saber que en todo el país existen los Centros Comunitarios de Salud Mental, con especialistas que le ayudarán a librarse de este peligroso hábito, mediante la terapia individual y de grupo y/o el tratamiento farmacológico.

Pienso que hoy es un buen día para decidirte y decir #NoAlTabaco. Las vías, alternativas, los métodos y tratamientos existen, están ahí esperando por ti. Solo debes proponértelo. Piénsalo y no esperes más, recuerda que podría ser demasiado tarde…

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