No todo el monte es orégano

El orégano es una especie autóctona del Mediterráneo europeo, y las primeras referencias de su utilización culinaria y medicinal se encuentran en reseñas helénicas, aunque posiblemente su uso se remonte a pueblos de la prehistoria. El término Origanum proviene de dos palabras griegas: oros (montaña) y ganos (ornamento), por lo que estos lo definirían como la belleza o el adorno de las montañas. Una leyenda cuenta como Afrodita, diosa del amor, fue la primera en plantar orégano dotándolo de su intensa fragancia. También los romanos lo emplearían en sus platos.

¿Cuáles son las propiedades que le atribuyen  al orégano?

El orégano contiene poderosos Fitoquímicos que son de gran beneficio para tu salud. Contiene fibra,  folato,  potasio, hidratos de carbono, proteínas, sodio, fósforo, hierro, calcio, magnesio y vitaminas A, B1, B6, K, E y C.

Hay razones para utilizarlo en tus comidas como especie, por todo el sabor que aporta a los alimentos. Muchas personas lo confunden con la mejorana pero, de aclaro que son dos plantas completamente diferentes. Su sabor es agradable, posee aroma profundo y es combinable con muchas preparaciones como ensaladas, vegetales, huevos, salsas, platos horneados y carnes.  Si lo añades a las carnes crudas en aderezos o marinadas, te ayudará a reducir la acción de algunos compuestos que se vuelven tóxicos cuando las cocinas, pero también posee una larga lista de beneficios para la salud.

¿Para qué sirve el orégano?

Es incalculable la cantidad de beneficios medicinales que puedes obtener del orégano. Esta hierba está considerada uno de los alimentos que tienen las mayores tasas de antioxidantes, capaz de estimular tu respuesta inmune, incluso mayor a la que poseen bayas, frutas, cereales o vegetales.

La acción antifúngica presente en el orégano reside en los Fitoquímicos como el carvacol y el timol. Es necesario que sepas que, el aceite esencial de orégano es efectivo para matar bacterias muy fuertes. En este sentido, también es capaz de combatir la Cándida.

El orégano es adecuado para combatir enfermedades como la arteriosclerosis, síndrome metabólico y osteoporosis. Todo gracias a su contenido de beta-cariofilina que impide la inflamación.

El orégano es capaz de combatir algunos padecimientos de las vías respiratorias, aplicado en esencias aromáticas o en infusiones. Las infusiones de orégano son adecuadas para ayudar a fluidificar y expulsar las flemas de los pulmones. Conseguirás aliviar los síntomas de manera más rápida en el caso de resfriados o gripes. Mientras más alta sea la concentración de carvacol, será mucho más efectivo.

El carvacol presente en el extracto de orégano, ha sido estudiado y se encontró que es capaz de inhibir el crecimiento de las células cancerígenas de manera independiente, así como la eliminación de las mismas. Esto, especialmente en el cáncer de colon. También el fitoquímico denominado carnosol presente en la planta, tiene acción similar sobre el cáncer de próstata, mamas, piel y leucemias.

Algunas enfermedades de origen alimentarias, producto de agentes patógenos como: listeria, salmonella, E. Coli y Shidella dysenteria, pueden ser contrarrestados por el orégano. Por ello te aconsejo que puedas prevenirlas y combatirlas añadiendo este condimento natural a tus comidas.

También el aceite esencial de orégano es útil para combatir enfermedades urinarias resistentes como: infecciones por E. Coli, Proteus y Pseudomonas aeruginosa.

El orégano es un excelente tratamiento natural para aliviar los síntomas de resfriado común.  Lo tienes en casa y no tienes que acudir a usar productos farmacéuticos.  El orégano posee propiedades antisépticas y antioxidantes que ayudan a mejorar estos síntomas.  Puedes usarlo de diferentes maneras:

El té de orégano proporciona gran alivio a la salud al tomarlo tres veces al día por  3 días consecutivos. El aceite de orégano posee carvacol, un agente macrobiano que ayuda a aliviar el resfriado.  Si estás resfriada o tienes dolor de garganta, busca aceite de orégano y agrega 3 gotas a un vaso de jugo de naranja (contiene vitamina C).  Toma una vez al día hasta que te sientas mejor. Alivia los dolores musculares. Dada las propiedades antibióticas, la acción antibacteriana y antifúngica del aceite de orégano ayuda a combatir el acné. Usa el aceite de orégano con jabón líquido para limpiar la cara y mantenerla limpia del desagradable acné.

Otros beneficios del Orégano

Eliminar la caspa que es causada por los hongos.

Si tienes bronquitis, te permitirá desinflamar tus bronquios y fluidificará las flemas.

Cuando padeces un dolor de muelas puedes utilizarlo como sedativo, antibacteriano y por sus propiedades desinflamatorias.

Te servirá como un antiparasitario intestinal.

Puedes usarlo como repelente de insectos diluyendo su aceite esencial en una crema hidratante neutra o en aceite de coco o almendras.

El aceite esencial de orégano diluido en aceite de coco, almendra u oliva puede ayudarte a eliminar el pie de atleta. Puedes, frotarlo sobre tus uñas, piel y entre las comisuras de tus dedos.

Si sufres de sinusitis, el aceite esencial de orégano puede ayudarte a combatir esta infección. Para eso, utiliza inhalaciones vertiendo unas gotas de aceite esencial sobre el agua hirviendo e inhala los vapores.

¿Cómo preparar tu propio aceite de orégano?

Ingredientes:

Una taza de orégano (fresco es mucho mejor).

Una taza de aceite de oliva

Cómo lo prepararás

Modo de preparación:

Aplasta el orégano en un mortero o con un rodillo, para que vaya soltando sus aceites naturales.

Calienta el aceite de oliva y añade las hojas de orégano machacadas y revuelve lentamente.

Coloca la mezcla resultante en un frasco limpio. Aprieta bien la tapa.

Lleva el frasco a un lugar seco y déjalo durante 2 semanas.  Transcurridas las 2 semanas abre el frasco y cuela.

Tendrás el aceite listo para ser usado. De este aceite de orégano derivan todos los siguientes remedios caseros que te ofrezco a continuación.

Aceite de Orégano para los parásitos intestinales

Ingredientes:

3 gotas de aceite de orégano

1/2 taza de agua

Jugo de 1/2 limón recién exprimido

Cómo lo prepararás

Agrega el aceite de orégano y el jugo de limón al agua y toma 3 veces durante el día por 5 días.

El aceite de orégano mata los parásitos intestinales, ya que contiene timol y carvacrol, dos antimicrobianos, eficaces para combatirlos.

Cataplasma de Orégano para dolores musculares

Ingredientes:

Manojo de orégano

Cómo lo prepararás

Aplasta las hojas de orégano en un mortero  y lo calientas en un sartén.

Coloca el orégano caliente en una gasa o paño y lo colocas sobre el área afectada.    Será de gran alivio

Jarabe de Orégano para la Tos

Ingredientes.

1/2 taza de agua

1 cucharadita de orégano fresco (2 ramitas)

1/2 taza de miel

2 dientes de ajo

1/2 taza de cebolla (opcional)

1 limón (opcional)

Cómo lo prepararás

Hierve el orégano y el ajo en 1/2 taza de agua por 5 minutos.

Deja que el orégano y el ajo reposen y enfríe por 30 minutos.

Agrega la miel y mezcla todo el preparado.

Por ser antimicrobianos, el orégano, el ajo y la miel ayudan a reducir la tos y los resfriados.

El orégano es una especie muy valorada por las personas.  Va mucho más allá de un rico sabor, ya que sus propiedades curativas pueden beneficiar tu salud de manera sorprendente. Luego de leer este artículo, sabrás encontrar el tesoro que posee esta hierba y espero que no solo la utilices como condimento en ricos platos, sino que comparta con  otras personas los beneficios que reporta para una buena salud.

El popular refrán español No todo el monte es orégano, hace referencia al valor del orégano y a su facilidad de usos. Recuerda siempre que, comen bien, es vivir mejor.

 

 

Del autor:

Raiza Pérez Hernández

Periodista y redactora de prensa de la emisora Radio Ariguanabo de San  Antonio de los Baños