Alfredo, respeta a mis amigos

Cuando llegué a la escuela de arte, mi primo que ya me llevaba la ventaja de un curso, recuerdo que intentó asustarme y me dijo: prepárate que llegaste a la jaula ¿A qué jaula Alfredo? Pensé en la posibilidad de que tendría que adaptarme a las reglas de estar becada, pero me di cuenta que no cuando me dijo, entre risas- ¡Sí, a la jaula, ya verás la diversidad de pajaritos que vuelan entre las paredes de este centro! ¡Eso sin hablar de que tienes que ponerte las pilas, en el albergue de las “niñas”  Ya le tendré que ir con la noticia a tío que te volviste… Alfredo es un…

Alfredo, amigo mío, no entiende nada de diversidad, Alfredo es de los que aún en el 2021 necesita entender en qué consiste el Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia. Alfredo para que tenga una idea, es de los que intentó que mis padres me sacaran de la escuela de arte porque en mi grupo la mayoría eran homosexuales y porque yo andaba con ellos. ¿En serio Alfredo? Por suerte mis padres le dieron un jonronazo con las bases llenas por la cara, invitando a mis amigos a mi fiesta sorpresa de cumpleaños, y se quedaron en casa y durmieron junto a mi familia y colaboraron con la comida, rico que cocina Jesús.  Y con la limpieza del hogar al otro día de la fiesta y se fueron y dejaron mi corazón repleto de orgullo por tener los mejores amigos gays del mundo.

¿Y viste Alfredo? Mi familia no se infectó, porque las preferencias sexuales no son contagiosas como la COVID-19. Mi hermano y su novia no se volvieron homosexuales por jugar dominó con Jose y Jesús que son pareja desde hace cinco años. Mi abuelo a sus 86 no pensó que su nieta era lesbiana por traerse a casa a Nancy y Emilia, dos mujeres que se aman y nada más.

Porque Alfredo, solamente estamos hablando de condiciones sexuales, de preferencias. Deja de sufrir tú y no intentes hacer infelices a otras personas. No nos involucres con tus tabúes, tus miedos, cuando no hay nada que temer. Y no te culpo, sé que te educaron así, pero tampoco permito que le faltes el respeto a mis amigos, los mejores del mundo. Cuando mi madre casi muere en un salón de operaciones, Jesús vino y me trajo comida para ella, y la hizo reír. Eso lo hace un amigo. Mi profesor de actuación es uno de los artistas más respetados hoy en este país y es gay. Es un excelente profesional.  No creas en eso que te dicen tus padres cuando hoy tú con casi 30 años no puedes ver la novela brasileña, porque dicen tus padres que un empujoncito se adelanta.

Entiende de una vez que es muy feo eso de discriminar a las personas con preferencias sexuales diferentes a las convencionales como es el caso de los homosexuales, los transexuales, los bisexuales y las lesbianas. Por ellos mis amigos, comparto este comentario a propósito del 17 de mayo Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia.

Este 2021 el tema para la campaña es “Juntos: ¡resistiendo, apoyando, sanando!”, una clara referencia al contexto actual de recuperación de la pandemia de COVID-19.  Me uno a la campaña de hacer avanzar los derechos de lo que llaman diverso en todo el mundo. ¿Alfredo y no te has preguntado cómo saliste tú de la jaula sin alzar el vuelo? Es una lástima que no comprendas que el que vive encerrado en una jaula sin motivos, eres tú.

No me cansaré de explicártelo. No me cansaré de exponer mis ideas para que me entiendas. Te exijo que respetes a mis amigos, para ti flojitos, rudos, fuertes, amanerados, simpáticos, trágicos, extrovertidos, tímidos. Oye, que son igual que cualquier hombre o mujer heterosexual, pero eso sí, con una fuerza interna muy grande para defenderse de los que como tú aun intentan quitarles la posibilidad de ser felices en este mundo.

 

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