Ayuda para el Río Ariguanabo

Hay un río en San Antonio de los Baños… eso a nadie se le puede olvidar, pero a muchos se les olvida. Hay un Río que forma parte de la Cuenca Hidrográfica Ariguanabo, que durante muchos años ha contribuido al abasto de agua a la población, no solo de San Antonio de los Baños sino también de la capital del país. Un río en cuyas aguas nunca me he bañado, pues desde que tengo uso de razón, han estado contaminadas, y cada vez más, los problemas ambientales asociados a ellas, son mayores.

La intensa sequía de los últimos meses ha afectado también el manto freático, la Cuenca presenta bajos niveles lo cual ha provocado afectaciones en el abasto de agua potable a la población ariguanabense…pero además, zonas como La Quintica tienen la mayor parte del área cubierta de vegetación…otras lugares por donde atraviesa el río, como La Placita, tienen el cauce demasiado estrecho, pareciera un arroyuelo, y va perdiendo esa fuerza que tuvo hace décadas.

En el Río Ariguanabo también desembocan los residuales líquidos y sólidos de entidades convertidas entonces en fuentes contaminantes. Si a ello sumamos que zonas como el puente del llamado Parque Fanfa, han amanecido llenas de escombro, aún cuando durante meses la Fundación Ariguanabo y una pequeña brigada de servicios comunales, han hecho un notable esfuerzo por limpiar el área…lo cual es conocido. Sin embargo, la indolencia de algunos empaña el esfuerzo de otros… y aunque son muchas las personas involucradas y comprometidas con el rescate de este símbolo natural del Ariguanabo, la solución no llega. Es un problema que requiere de mucha educación ambiental, pero también de medidas severas y multas a quienes arrojen basura a ese lugar.

Pasan los años, cambian los directivos, se trazan planes y estrategias, que por distintas razones no se concretan. La COVID-19 llegó también para frenar acciones masivas de higienización, a las que se han convocado en otras circunstancias.

Lo cierto es que el Río Ariguanabo cada vez se agrava, pierde su esencia y espera, con mucha paciencia, recuperar parte de su esplendor de otrora. Personalmente, creo que mientras más tiempo pase, las huellas de su deterioro y heridas naturales, serán más difíciles de sanar.

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