Guardianes de la Naturaleza en el Ariguanabo (+Fotos)

San Antonio de los Baños, Artemisa, Cuba.- Muy pronto cumplirá doce años el proyecto que dirige un buen amigo aquí en el Ariguanabo. Un proyecto de los que sólo necesitan mucho amor, entrega y por supuesto, conocimiento y dedicación porque implica el cuidado de la madre tierra, que este 22 de abril celebra su día mundial. Entonces con la serenidad que lo caracteriza y con la elocuencia de sus palabras que muestran un hombre muy seguro y conocedor de lo que hace, Alfredo Ruiz, el director del proyecto ambientalista y cultural Guardianes de la naturaleza, accedió a esta entrevista para nuestro sitio digital.

¿Cómo y cuándo nace el proyecto Guardianes de la naturaleza?

Nace un 19 de mayo del año 2009, en el Bosque Martiano del Ariguanabo, ocasión en la que asumía como director del Bosque y en el propio acto dimos a conocer los objetivos de este proyecto. Ese día cuatro niños mostraron los primeros germinadores logrados por ellos mismos de las primeras especies mencionadas por Martí en el Diario de Campaña. Posteriormente, se fueron sumando alumnos de otras  escuelas en el municipio. Ello nos dio la posibilidad de extender el Bosque Martiano más allá de las fronteras de esta institución.

Mucho han logrado desde entonces los Guardianes de la Naturaleza en San Antonio de los Baños.

Así es, logramos que el Bosque Martiano tuviera un proyecto de extensión hacia la comunidad insertando a las escuelas del municipio en este movimiento de reproducción de especies endémicas y autóctonas cubanas. Fue una idea que surgió con el objetivo de crear Bosques y Jardines Martianos ya que muchas personas se acercaban buscando ayuda para este tipo de iniciativa y se logró. Tenemos viveros que aportan estas especies. Especies que hoy crecen no sólo en San Antonio, sino en varios municipios de la provincia de Artemisa.

¿Fue fácil exhortar a amar a la naturaleza?

Los que integramos el proyecto amamos la naturaleza y los que se van incluyendo es porque creo que se contagian de este amor. En especial intentamos desarrollar una cultura de la conservación y del sentido de pertenencia con la flora cubana. Eso es este proyecto. Un acercamiento directo de los estudiantes a esa flora que nos caracteriza como nación y que es desconocida por muchos al no tener la posibilidad de acudir con frecuencia al Jardín Botánico Nacional y otros lugares destinados a la botánica. Creo que tener este proyecto en el municipio es algo ventajoso, para inundarlo de este amor por la botánica.

La literatura y las artes plásticas se insertan en el proyecto

Hacemos una vinculación con elementos de la educación ambiental y de la cultura.  La poesía y las artes plásticas forman parte también del proyecto Guardianes de la Naturaleza. En nuestros encuentros intercambiamos décimas en forma de adivinanzas para hacer la vinculación de las plantas y los animales. Se realizan debates, los niños dibujan y se motivan, quedan enganchados con la actividad y piden un reencuentro.

¿Quiénes protagonizan el proyecto y cómo lo hacen?

Los estudiantes, los niños de las diversas escuelas de San Antonio de los Baños. Son ellos los protagonistas de las principales acciones, reproducción, montaje de germinadores, trasplantes, las acciones de reforestación en el municipio. Siembras en escuelas, en parterres, en parques.

El proyecto va más allá del estrecho vínculo con la tierra Háblame sobre las charlas educativas

Realizamos charlas sobre educación ambiental en diversas escuelas, principalmente en las escuelas que más condiciones tienen para el desarrollo de Jardines martianos, la escuela Alejando González Brito y Domingo Lence, donde existen los principales Jardines Martianos. Pero muchas de las escuelas del municipio, puedo decir que casi todas, tienen aunque sea uno o dos ejemplares de los que José Martí menciona en el Diario de campaña.

¿Qué arboles crecen en las escuelas de nuestro municipio?

Crecen muchas especies: el Jigüe o Sabicú. El Júcaro, el Dagame, el Bagá y el Fustete, que el Fustete no lo menciona Martí en su Diario, pero el Apóstol cae en combate justo entre un Dagame y un Fustete y queremos que exista esa representación en nuestros centros escolares.

¿Cuál es la mayor satisfacción del proyecto? 

La mayor satisfacción está en lo que hacemos por la madre tierra, por la naturaleza. Somos felices cada vez que hay una actividad en nuestro municipio y nos invitan. Cuando nos abren las puertas de las instituciones educativas para que los integrantes  del proyecto intercambien con los alumnos. Eso para nosotros es una gran satisfacción.

Explicarles a los niños los trabajos que estamos realizando, invitarlos a que sean partícipes de este proyecto y sus acciones. Nos complace trabajar para motivar a los niños con la cultura de la conservación, con la cultura general hacia el medio ambiente. Es importante aportar ese granito de arena en nuestro municipio, precisamente por la relevancia que encierra la reforestación urbana, el acercamiento a la naturaleza cubana.

Nos satisface dar el ejemplo con una jardinería de especies cubanas y que no se abuse de las especies foráneas. Situación que lamentamos mucho los botánicos en todo el país. Entendemos de su belleza y diversidad pero a veces se abusa por el facilismo de reproducción, como es el caso de los Ficus, llamados también laureles, que crecen en parques y avenidas. Los del proyecto luchamos para que esto no siga generalizándose. Hay muchas especies cubanas, tan frondosas, tan resistentes a los huracanes, maderas preciosas cubanas, muy cubanas, que Martí amaba y que debemos sembrar.

 

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