El Templo de la Risa ríe… a sus 42 años

42 años marcan la historia del Museo Internacional del Humor de San Antonio de los Baños… un templo de la risa, casa declarada Monumento Local en 1980 y espacio para los humoristas de todo el mundo.

A sus puertas se han acercado miles de visitantes, en sus paredes descansan las huellas de importantes personalidades del arte y la cultura cubana, en su patio, las tardes de sombra y tertulia con buena música en vivo.

Es único de su tipo en Cuba, y se fundó al unísono con la Primera Bienal de Humorismo gráfico, en 1979, evento prestigioso que recuerdan con cariño en el Ariguanabo.

El trabajo sistemático y detallista de esta institución la convierten en un exponente valioso de la cultura local, con énfasis en sus concursos, salones y eventos, que se han organizado en esta casona colonial.

Ni la pandemia por la COVID-19 ha podido alejar el humor de este pueblo, pues se ha mantenido vivo en las redes sociales, con la premiación de concursos, exposición de caricaturas firmadas por humoristas cubanos…

Si miramos al pasado, recordaremos a un Ares, a un Boligán, Adan Iglesias, a los jóvenes fotógrafos como Williams Cruz, y a todos los que han sido premiados en las Bienales de Humorismo gráfico.

Hace algún tiempo leí la expresión: “El futuro en el que crees es el que acabas materializando”. Y en eso debe enfocarse el Museo del humor. 42 años de existencia son importantes, pero también el impulso para mejorar, para detallar, para innovar, y restaurar, más allá de la estructura y la fachada, los próximos eventos que se sucedan, en estos tiempos de pandemia.

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