Premios Nobel de Literatura en Cuba (Parte 1)

Por: M.Sc. Alejandro Batista Martínez

El Premio Nobel se otorga a todas aquellas personalidades que realizan contribuciones notables en la Química, la Física, la Literatura, la Paz y la Fisiología o la Medicina. Se establecieron en 1895 en el testamento de Alfred Nobel. El Premio Nobel de Literatura es entregado cada año por la Academia Sueca a escritores que sobresalen por sus contribuciones en el campo de la literatura. En nuestro encuentro matutino de hoy nos acercaremos a la visita a Cuba de algunos de los premiados en esa categoría.

Jacinto Benavente fue recibido con bombos y platillos. Las piruetas de un aeroplano y la presencia de cuatro remolcadores le dieron la bienvenida al pasajero más distinguido del vapor Essequibo. Investido como Huésped de Honor de la Ciudad de La Habana, recibió cien tabacos selectos. Era la tarde soleada del 17 de diciembre de 1922. El Premio Nobel de Literatura de 1925, el irlandés George Bernard Shaw, arribó al puerto capitalino el 7 de febrero de 1936.

Con sus ochenta años de edad permaneció unas pocas horas en el trasatlántico Arandora Star, sin descender a tierra cubana. El español Juan Ramón Jiménez llegó invitado por la Institución Hispanocubana de Cultura, el lunes 30 de noviembre de 1936. Junto a su esposa, el ganador del Nobel de 1956 desarrolló un fecundo programa cultural. Impartió conferencias y promovió la realización del Festival de la Poesía Cubana. Winston Churchill vino a la Isla a bordo de un avión de la fuerza aérea de los Estados Unidos, el 1ro de febrero de 1946. Para entonces ya era exprimer ministro británico. Se hospedó en el Hotel Nacional de Cuba y fue recibido por el presidente de la república, doctor Ramón Grau San Martín. Compartió con lo más selecto de la aristocracia cubana y fue agasajado por los trabajadores del sector tabacalero, quienes le obsequiaron 500 habanos. Por cosas de la vida Sr. Churchill recibió el Nobel de 1953.

Gabriela Mistral visitó Cuba varias veces. En octubre de 1938 estuvo en San Antonio de los Baños. Laureada con el Premio Nobel de Literatura en 1945 fue, junto a Fernando Ortiz, oradora en la sesión solemne del 28 de enero de 1953 en el Capitolio Nacional. A esta autora chilena debemos La lengua en Martí, uno de los más brillantes ensayos escritos sobre el quehacer literario del Héroe Nacional cubano. Para conocer más sobre otros Nobel de Literatura de visita en Cuba, regrese mañana a la sintonía.

Del autor: