¡¿Normal?!

A lo lejos, una elegante vidriera mostraba atractivos dulces. Me acerco. Al observar con detenimiento, pude apreciar el colorido y elegante merengue, exquisitamente decorado, pero… !Uf cuántas moscas!

De forma discreta, al pensar ‘’quizás sucedió por algún descuido’’, me dirigí a la dependiente – ‘’Seño, hay varias moscas en el cake’’. Rápidamente y molesta me respondió – ‘’Ah, sí, eso es normal’’. –‘’ ¡¿Normal?!’’ Dijimos mi esposo y yo al unísono.

Pero… luego, al analizar detenidamente el término: si las moscas visitan los dulces con frecuencia, significa que es algo común; y si nadie, ni siquiera las autoridades de Salud Pública o los inspectores sanitarios le han llamado la atención, quiere decir que ”parece” no sale de lo establecido; entonces la empleada no estaba equivocada, para ella es algo “normal”.

Lo que no es normal es que la joven desconozca que las moscas suelen alimentarse de materia podrida, así como de heces animales, y que, cualquier microorganismo será transmitido al alimento en la cual una mosca haya vomitado, defecado, orinado o simplemente aterrizado.

Tampoco es ‘’normal’’ que desconozca, además, la existencia del Decreto-Ley No. 9 “Inocuidad Alimentaria” publicado en la Gaceta Oficial de la República de Cuba, que establece: el derecho de todas las personas a una alimentación sana y adecuada; y que: las unidades que expenden alimentos deben contar con un programa documentado de limpieza y desinfección, acorde con la actividad que realizan y las exigencias sanitarias vigentes.

Indisciplinas como esta demuestran que muchos manipuladores de alimentos no están capacitados en materia de inocuidad alimentaria, ni tampoco, los responsables de controlar y velar porque no sucedan este tipo de infracciones. Urge, entonces, como lo dictamina el Ministerio de Comercio Interior, que los manipuladores de alimentos reciban programas de capacitación y que se fortalezca el control sanitario en dichas unidades por parte de las autoridades competentes.

Ante éste y otros problemas relacionados con la higiene de los alimentos, tanto en establecimientos estatales como por cuenta propia, -más aún en estos tiempos en que Cuba enfrenta una compleja situación epidemiológica a causa de la Covid-19-, es apremiante extremar las medidas higiénico-sanitarias en aras de evitar la transmisión de enfermedades, causadas por la falta de higiene en espacios destinados a la venta de alimentos a la población.

 

 

 

 

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