Accionar sin detenimiento

Soy de las que considero que no debemos esperar a una reunión de rendición de cuentas o a un balance de una organización parar repudiar y combatir lo mal hecho, para rectificar lo que atente contra la soberanía nacional y para enfatizar cuales son las formas y actitudes que debe tomar la comunidad para combatir las indisciplinas sociales, ilegalidades, los delitos y en estos tiempos las acciones ciudadanas para mejorar la situación epidemiológica que vive el país.

¿Y sabe usted por qué amigo lector? Porque considero que estimular y fortalecer la combatividad ciudadana contra las indisciplinas sociales es una actitud consecuente que debe formar parte del día a día, para de esta forma combatir también los problemas de índole social que pueden facilitar, y de qué manera, la labor subversiva del enemigo.

Cualquier hecho de este tipo que no se analice, al que no se le de seguimiento, pude traer cientos de problemas a la tranquilidad ciudadana y dar mucho de qué hablar a los que están esperando que el “burro se caiga para darle los palos”. A los que a veces inventan hasta la falsa caída del animal para recriminarnos y hablar mentiras y enredados absurdos, que no van con nuestra nación, en redes sociales.

Estoy hablando de hechos que a la vista pueden parecer insignificantes pero que denotan una magnitud mayor, como el vertimiento de basura en cualquier lugar y a cualquier hora. Las personas andando en la calle sin nasobuco, con niños en brazos. La música alta en algunos apartamentos, molestando tal vez hasta al que está aislado en casa, con nervios, esperando el resultado del PCR de un hijo.

Más allá de que existan leyes para penalizar a los que convivimos con estos hechos, nos toca la verdadera lucha contra esas indisciplinas, porque ¿No cree usted que es a nosotros a los que más cerca nos afecta?

Duele mucho ver a todo un grupo de personas esforzándose, arriesgando su vida día a día por acabar con la pandemia y a muchos tomando alcohol en grupos, burlando a la ley y jugando dominó en una esquina. A niños corriendo en la calle jugando a los escondidos, descalzos, sin camisa, sin nasobuco.

Considero que hay que accionar contra los irresponsables para detener estos comportamientos.  Alertar sobre la  importancia del trabajo educativo para lograr que cada quien obre de la forma correcta a partir del conocimiento de lo que está mal y las consecuencias que trae para las buenas costumbres y mantenimiento de los valores que deben estar presente en la sociedad cubana.

 

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