Un desfile diferente

José Martí escribió para todos los gustos y tiempos: lo mismo poemas, que alegatos, discursos, cartas u otros textos de sus obras completas; pero resalta la literatura que dedicó a los niños.

De “El camarón encantado”, “La muñeca negra”, “Nené traviesa” y de “Los zapaticos de rosa” alimenta la ilusión de una pionera de primer grado que recién comienza a practicar la lectura con algunos de sus textos.

Su nombre es María Fernanda. Tiene seis años y lo que para ella eran sólo cuentos narrados en voces familiares, ahora se han convertido en una espera impostergable.

En el aniversario 168 del natalicio del Apóstol, no habrá una calle que, desde temprana hora en la mañana, cobije a cientos de pioneros vestidos como los personajes de las historias martianas. Pero la niña de primer grado vive en un pequeño pueblo, alejado de las escuelas urbanas. Allí los 28 de enero son también distintos. Ella recién comienza a protagonizarlos. Sin embargo, allí como en cada rincón de la Patria, el espíritu martiano siempre ha sido cima.

Su personaje favorito es la bailarina española. Dicen los vecinos que la han visto con sus vestidos, collares y zapatos de charol. Por fin, llega el gran día, sin grandes carteles y banderas por doquier, y a pesar de eso, la pequeña disfruta arreglada con el ímpetu de la artista, trémula y sola, que describió Martí en su texto.

Un 28 de enero diferente, no se ve a Meñique ni a Nené Traviesa vestiditos como príncipes y princesa. Un desfile atípico, pero no se permite que una pandemia robe la ilusión a pequeños como María Fernanda de recordar al Apóstol y de crecer como hombres y mujeres de bien.

 

Del autor:

Yaima Malagón Franchi Alfaro

Graduada de periodismo en la Universidad de la Habana en el año 2020. Redactora y reportera de prensa  Radio Ariguanabo