Cultivemos la bondad

Es una maravilla, muy quisquilloso, es matraquilla pero buenísimo. Explica tan bien que sorprende.  Es un privilegio tenerlo en el aula, me dice Liset Rodríguez, estudiante de segundo año en Comunicación Social.

¿Quién Pepe? Es un encanto. Tiene todo mi respeto y admiración. Me responde Andy Méndez, también su alumno, al comentarle que hace unos años por coincidencia quedé como invitada a una de sus clases para preparar a los jóvenes interesados en presentarse a las pruebas de ingreso.

Después lo he visto en muy pocas ocasiones. Solo hemos coincidido. En el primer evento Pensar la Radio que hacemos, en una camioneta con destino a Artemisa, momento en el que por supuesto, insistí pagarle el pasaje. La última vez, fue ayer, en la recepción de la emisora Radio Ariguanabo.

Ahí estaba, sereno, pausado y sencillo. Hecho toda delicadeza esperando a Liset, la joven que antes mencioné. Sí, ahí estaba para puntualizar detalles de su asistencia al Seminario Juvenil Martiano, porque el profesor José Fernández Díaz ‘’Pepe’’ es melindroso, siempre que  de educación se trata. De Guanajay al Ariguanabo fue su travesía. Estaba apurado. Además del saludo logré hacerle algunas preguntas. Así aumentó mi fascinación por este eterno educador.  La participación en diversos Congresos de Pedagogía Internacional y de Cultura y Desarrollo destacan su extenso andar profesional. El Centro Universitario Municipal y la Facultad Obrero Campesina guanajayense lo atesoran hoy en el claustro de profesores.

Sin hacer presunciones, porque la vanidad está muy lejos de Pepe, se declara Maestro y Martiano. Explicándose entonces por qué es el Presidente del Consejo Municipal de la Sociedad Cultural José Martí en su terruño. Por qué auspicia dos proyectos importantes como la aprobación del Parque Martí del municipio  en Monumento Nacional y las intensas labores en el Bosque Martiano de la localidad.

Entre tantas exquisiteces que habitan en este cubano,  distingue la suave bondad de su ser. En los minutos finales de nuestro encuentro, le pedí su legado a propósito de celebrarse el Día Mundial de la Bondad.

Con ojos iluminados respondió: ‘’Hay que ser generosos porque la bondad es una cualidad Martiana a defender, en momentos donde se incita la violencia y las complicaciones en el mundo aumentan. La Bondad es un arma esencial en la sociedad porque está muy vinculada con la virtud. Es preciso rescatar e inculcar en las nuevas generaciones ese sentimiento humano esencial que nos enriquece cada día’’.

Lo ha dicho Pepe, cultivemos la bondad.

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