No a la Violencia. Sí al derecho de las personas

El primer jueves de noviembre de cada año se celebra el Día Internacional contra la Violencia y el Acoso Escolar, incluido el Ciberacoso.

Un asunto peliagudo en este tiempo de conexión, redes sociales, en el que confluye, por lo general, la población joven.

Imagino que muchos hemos sido testigos de intercambios  en Facebook de opiniones y comentarios, los cuales se suben de tono y genera -claro está- la violencia y ciberacoso, es decir, persecución o acorralamiento desde las redes.

Triste, cruce de palabrotas, ofensas y burlas, en un espacio que se puede aprovechar para disímiles acciones. Creo que desde la escuela y la casa, debemos implementar un mejor uso de Facebook e Instagram, estos dos de mayor demanda en esa edad que adolece de información y actualidad.

El acoso escolar o bullying es un hostigamiento permanente de una o más personas hacia un estudiante, donde por lo general se producen agresiones verbales y físicas, y sin haber una causa aparente para que ocurran semejantes hechos.

Con este Día Internacional contra la Violencia Escolar y Ciberacoso, se pretende  acabar con un tipo de violencia, que afecta a la población infantil a nivel mundial y que provoca terribles secuelas psicológicas.

Aunque parecieran dos términos diferentes, el acoso escolar y el ciberacoso están estrechamente relacionados. Lo que realmente los diferencia es que el primero se hace de manera directa en las escuelas y centros de aprendizaje, mientras que el ciberacoso ocurre a través de un ordenador, el móvil y otros medios tecnológicos.

Pero… hasta qué punto los padres tiene conocimiento de estas actitudes y qué han hecho?

Es cierto que Cuba, en este mundo de ciberespacio y conexión, comienza sus primeros pasos en  el asunto de multas y demandas para esas personas que se dedican al ciberacoso. Sin embargo existe el Decreto-Ley No. 370 sobre la informatización de la sociedad en Cuba, del 4 de julio de 2019.

El artículo 68, Capítulo I, Título VII, sobre Contravenciones y sanciones asociadas a las tecnologías de la información y la comunicación, deja claro que «difundir a través de las redes públicas de transmisión de datos, información contraria al interés social, la moral, las buenas costumbres y la integridad de las personas», se considera una contravención, siempre que no constituyan delitos. Eso significa que a la persona natural que contravenga lo dispuesto, se le impondrá una multa de 3 000 CUP.

En este sentido, es necesario aunar esfuerzos de todos los sectores involucrados, incluyendo gobiernos, sector educacional y de salud pública, para garantizar una educación de calidad, que dignifique al ser humano, que sea inclusiva y donde se respeten los derechos de las personas.

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