Para que no se quede “el problemita”

Yarelis es una joven madre. Su hija tiene tres años de edad y recientemente ha comenzado a mostrar signos de trastornos en el habla. La niña se “traba” con frecuencia a la hora de comunicarse, lo que provoca cierta preocupación a sus padres. Una vecina le recomendó que deben atender a la niña con alguna Logopeda para que “no se le quede” ese problema.

Situaciones como estas son frecuentes en niños menores, aunque por causas neurológicas también se manifiestan en otras etapas. Según especialistas en el tema, el tartamudeo es un trastorno en el que la persona repite sonidos, sílabas o palabras, prolonga los sonidos, y tiene interrupciones conocidas como bloqueos. El que tartamudea sabe exactamente lo que quiere decir, pero tiene problemas para producir un flujo normal del habla.

Al Centro de Diagnóstico y Orientación (CDO) de San Antonio de los Baños llegan familias en busca de ayuda para tratar el tartamudeo que presentan, sobre todo, niños en edad preescolar. El Máster en Ciencias de la Educación en la especialidad de Logopedia, Alberto Artal Horta, comentó que las principales causas, de acuerdo al criterio de los investigadores, están relacionadas con anomalías en el control motor del habla, tales como la coordinación temporal, sensorial y motora; así como la genética, ya que este padecer tiende a ser hereditario. También puede manifestarse por alguna enfermedad o nerviosismo.

“Ante cualquier síntoma que los padres detecten en sus hijos, pueden dirigirse a los Logopedas de las escuelas primarias del municipio, al CDO o a los políclínicos comunitarios. Estos trastornos perturban la comunicación de los infantes con el medio, provoca afectaciones psicológicas e incide en la esfera emotivo-volitiva de los niños.

“En las edades tempranas, cuando se realiza el trabajo preventivo, en ocasiones surge el llamado tartaleo fisiológico, fundamentalmente en niños de 2 o 3 años de edad. Por un mal manejo de los padres trae como consecuencia que se instaure una tartamudez inicial. Es necesario entonces que sean cuidadosos, pacientes, discretos; inventar juegos con ellos, no regañarlos para que hablen bien y desarrollar el lenguaje a través de paseos y descripciones de láminas”, recomienda Artal Horta.

Se conoce que en ocasiones la tartamudez no se elimina por completo, pero con un buen tratamiento se ayudará a mejorar la fluidez del habla y con ellos lograr una comunicación eficaz que permitirá participar plenamente en las actividades sociales.

A través de la consulta con expertos en materia de lenguaje, Yarelis y su hija aplican procedimientos en casa para vencer esta dificultad en el habla. Asumen como un juego los ejercicios orientados y toda la familia participa en un ambiente armonioso.

Del autor:

Adián Acevedo González

Periodista y Jefe de Redacción de la Emisora Radio Ariguanabo