Subsidios en el Ariguanabo

Viviendas deterioradas por el paso irremediable de los años, otras en peligro de derrumbe, algunas que sufrieron daños por algún evento climatológico. Casos como estos observamos en San Antonio de los Baños, como en todo el país. Por tal razón, se establece hace más de una década el proceso de otorgamiento de subsidios, un tema que ha sido objeto de análisis del Gobierno ariguanabense, por las limitaciones, desorganización, mala distribución y otras problemáticas de las que he sido testigo en años y mandatos anteriores del Poder Popular. 

Siempre se han priorizado para la aprobación de las nuevas solicitudes los casos sociales, personas de baja solvencia económica, pues recordemos que el subsidio es una ayuda del Estado para la realización de acciones constructivas en casos de serias afectaciones, no es un crédito para remodelar, o ampliar habitaciones, y menos para embellecer las viviendas.

Pero sucede que algunos distribuyen mal el presupuesto que se les asigna, o no se ajustan al proyecto del arquitecto de la comunidad y aunque no lo parezca, unos metros de más, puede dejar a medias la obra, y no se puede solicitar más financiamiento.

Hoy, de las 30 solicitudes aprobadas el año anterior, se ejecutan 16 con los materiales de la tienda, pero este año solo se ha culminado una vivienda. Han existido dificultades con los áridos, sumado a la pandemia que ha demorado todo trámite en el país.

Más de un millón de pesos se destinó a este proceso, este año se radicaron nuevas solicitudes y se aprobaron otras que permanecen en la fase inicial.

Ahora bien, sí ha existido morosidad, a veces se tiene el dinero en mano, y no están disponibles los materiales que necesitan…es un proceso complejo, que pasa por muchas etapas, aprobaciones, reuniones, trámites bancarios…y a algunos se les dificulta aún más por ser personas mayores o vivir solas.

Se precisa de un mayor seguimiento al tema, visitar a los casos, verificar el avance de las obras, tocar de cerca los problemas, para solucionarlos. No es posible que algunos lleven años con su vivienda a medio hacer, o habitando espacios en condiciones deplorables, si ya tienen aprobado el subsidio.

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