Joya de historia y biodiversidad (+Infografía)

Asentado en la periferia del municipio de San Antonio de los Baños, en la carretera de acceso a Alquízar, en la provincia de Artemisa, oxigena el paisaje el Bosque Martiano del Ariguanabo, un museo al aire libre de historia y cubanísimas especies vegetales mencionadas en el diario martiano De Cabo Haitiano a Dos Ríos.

El sitio alberga tesoros invaluables que lo convierten en una joya histórica y de la flora cubana. En él aparecen las 54 especies de plantas nombradas por José Martí en su diario de campaña, entre ellas el roble, la güira, el ocuje, el ateje, la yagruma, el almácigo, la guanábana, el dagame y el fustete.

Declarado Institución insignia de la Sociedad Cultural José Martí, el Bosque Martiano del Ariguanabo, nació el 19 de mayo de 1994, por iniciativa de Rafael Rodríguez Ortiz, o sencillamente Felo. Su creador, despojó de desechos sólidos el área y desafió las adversidades,con el optimismo que le caracteriza, para hacer realidad el sueño de lograr un precioso bosque, orgullo de los pobladores.

Allí se escucha el repicar de una campana, reproducción de la emplazada en la Demajagua, donada por Eusebio Leal, historiador de La Habana, la cual saluda al visitante y marca el inicio de los actos cívicos.Cada piedra y sitio del bosque son símbolos de nuestra historia y de continuidad de la Revolución.Grandes rocas rotuladas con frases de José Martí y propuestas ecológicas, poemas, datos históricos e imágenes dibujadas, prevalecencomo obsequios.

Una representación de la silueta del yate Granma,a tamaño natural, incluye el pino, sabicú, teca, roble, majagua, caoba y cedro, las siete especies maderables utilizadas en la construcción del barco. A la figura la acompaña una piedra inscrita con la fecha de fabricación del yate en 1939, las medidas de la eslora y la manga,el día de la salida del puerto de Tuxpan, en México, y la llegada a playa Las Coloradas, en Cuba.

Se encuentra grabado en otropedrusco, un monumento dedicado a Nuestra América con figuras de Bolívar y Martí, poemas y frases del autor del Ismaelillo, versos de Jesús Orta Ruiz,El Indio Naborí, y unas décimas del repentista y poeta, ÁngelValienteRodríguez.

Otros pasajes históricos tienen vista creativa enla representación delos 27 campamentos en los que estuvo Martí en su último itinerario de más de 300 kilómetros por la geografía nacional y la caída en combate del Héroe Nacional cubano, así como el encuentro de Fidel y Raúl en Cinco Palmas.

Posee un museo campestre con objetos de más de un siglo, entre estos: un arado criollo, un yugo, una caldera donde preparaban la comida los esclavos, y uno de los primeros tachos usados en Cuba para fabricar azúcar.

La historia brota por doquier en el Bosque Martiano del Ariguanabo. Puede verse la representación de otros hechos y símbolos relacionados con las luchas por la independencia, como fue el aporte económicode los cultivadores de tabaco del Ariguanabo, a José Martí, cuando el patriota organizaba la Guerra Necesaria.

Pioneros, jóvenes, y quienes visitan el lugar, aprenden a amar y respetar la naturaleza y la historia local y de Cuba.Las actividades estimulan la formación de valores, profundizan en el conocimiento del legado de Martí y favorecenel fomento de bosques y jardines martianos en escuelas del territorio y comunidades poblacionales.

En26 años de funcionamiento, el Bosque Martiano del Ariguanabo se ha convertido en espacio de gran impacto social, cuya obra trasciende fronteras. Antes de la llegada de la COVID-19,era sede habitual de actos públicos y conmemoraciones históricas. Visitantes ilustres, hombres y mujeres de la cultura, la política y las causas sociales, plantaron árboles en su terreno. Muchas familias asistieronal lugar en busca de un espacio para el bienestar, la recreación, el ejercicio físico y el contacto directo con un medio ambiente sano.

De ahí que el peculiar bosque ariguanabense, devenido en libro abierto en el cual convergen historia, belleza y biodiversidad, atesora una meritoria labor comunitaria.

Un recorrido por el espléndido recintoaproxima a los visitantes a la vida delcubano más universal y brinda la oportunidad de identificarse con los valores históricos y naturales, dignos de su preservación para las futuras generaciones.

Del autor: