Servirnos de la sabia martiana

Mural martiano en el Instituto Internacional de Periodismo ¨José Martí¨
Mural martiano en el Instituto Internacional de Periodismo ¨José Martí¨

Un día después de conmemorar el 124 aniversario de la caída en combate del Apóstol Nacional José Martí, los cubanos tenemos en lo adelante transcendentales misiones que acometer.
Ya no son tiempos de guerras frías, no existen los artefactos capaces de apagar las sonrisas o provocar el silencio; no es necesario derramar más sangre, no hay miedo… a partir de hoy las ideas son armas esenciales ante conflictos que se desatan allí, cerca del engaño y la avaricia. Son esas ideas, a las que Martí definió como “los árboles que han de venir de larga raíz, y de suelo afín para que prendan y prosperen (…)”
El hombre vale según lo que piensa; por ello insistió en que fuéramos capaces de demostrar cuanta veracidad existe si sabemos defender las conquistas alcanzadas. No se pueden permitir que desmedidos razonamientos –que no aporten al bienestar, el desarrollo y la igualdad- ataquen el sentido de lo que somos porque diverso dividido es el mundo sin embargo la dominación sigue siendo una puerta sin cerrar. Mientras algunos piensan en cambiar mentalidades, otros simplemente especulan con mantener las “tradiciones” individualistas y lanzar su hegemonía cueste lo que cueste.
Así vemos a Martí en su afán de compartir experiencias y dejar al futuro la tarea de preservar la independencia de su amada Patria. Pepe estudió cada uno de los fenómenos que acontecían cerca o lejos de sí. Supo enfrentar desde la intelectualidad las desafiantes fuerzas que pretendían llenar de tinieblas y pánico cada rincón del país, ofreciendo miradas juiciosas ante cualquier decisión equívoca que como resultado entregara la soberanía de la nación. Eso no podía suceder porque “(…) no hace bien en vivir el que en la hora de paz ensangrienta y perturba la patria.”
Hoy en Cuba se desata una envejecida estrategia de garrote que impone el gobierno de los Estados Unidos sobre el pueblo antillano. Al parecer no basta con las políticas y los obstáculos que restringen los servicios y el desarrollo de la gente de acá. Una mal llamada Ley Helms Burton pretende destruir lo que tanto sacrificio costó sin siquiera darse cuenta de que para los cubanos “la lucha es la vida y no hay que rehuirla… es la lucha de los pensadores impacientes una lucha entre águilas y cerdos”. Detrás de las patrañas se esconde la mentira, el chantaje y la violación de los derechos de un país que solo pretende hacerse camino al andar.
El pensamiento de Martí está por todas partes. Es guía en las escuelas, justicia después lo mal hecho, calma para los oprimidos y única vía de salvar lo que es nuestro. Si queremos pensar un país mejor, con mayores oportunidades; si queremos construir valores y sentirnos más cubanos entonces debemos acudir al mayor legado de la Patria que a pesar de los años, convive entre páginas, libros y revistas.
“Basta para lo grande, intentar lo grande”. No dejemos que las circunstancias hagan frente a las convicciones heredadas por hombres y mujeres que como Martí lo dieron todo por nuestra Cuba. Es tiempo de labrar más el alma, de convertirnos en espejos para el resto del mundo… seremos lo que seamos capaces de alcanzar; no basta la fuerza en el puño, se requiere de inteligencia, cordialidad y respeto. Cuando hablemos de dignidad obligatoriamente Cuba y los cubanos debe acudir a esos sitios donde podamos servirnos de la sabia martiana.
Alejandro Lóriga SantosSettings

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