El trovador Silvio Rodríguez (Parte 5 final)
Foto: InternetEl cauce fluvial y majestuoso del río Ariguanabo fue para Silvio un amigo inseparable de juego. Aquí aprendió a nadar y a menudo se escapaba de la familia para refrescarse en estas aguas a pesar de estar prohibido por su madre Argelina. Hoy la tristeza en torno al río es protagonista por el deterioro que presenta, su cauce disminuye, su flora y fauna mueren poco a poco entre las aguas sin oxígeno.
