Américo Cruz, uno de los pintores primitivos más destacados del país

Américo Cruz fue uno de los pintores primitivos  más destacados del país y que forma parte de la Cultura del poblado de La Salud, lugar donde nació el 22 de septiembre de 1901, y donde falleciera el 24 de febrero de 1990.

Américo Cruz fue cortador de caña, carpintero, carretero y hacía brochas con hojas de henequén. Siempre llevaba en los Bolsillos un arsenal de crayolas y lápices, pintaba cualquier lugar, aunque prefería el papel de cartucho o una cajita de mantequilla, porque según decía las superficies blancas son mejores para pintar a la mujer.

La vida de aquel pintor autodidacta estuvo colmada de una pasión sin límites hacia la pintura, y estaba su casa del pueblo saludeño totalmente tapizada de dibujos, donde la obra alcanzaba significación.

A inicios de la década del 70, el colectivo de artistas plásticos “Insulsa” lo descubrió y sus obras inundaron las Galerías de la provincia; viajaron hacia el Parque Lenin y hasta permanecieron en una muestra antológica de pintores ingenuos realizada en el museo de Bellas artes.

Este excelente pintor obtuvo premios en Ferias Nacionales de Arte Popular. Actualmente para honrar su memoria se inauguró la Galería Municipal de Arte “Américo Cruz”. Sus hijos con un toque más contemporáneo también cultivan la pintura primitiva y precisamente en reconocimiento a sus obras Basilio y Gilberto Cruz recibieron durante una sesión solemne de la Asamblea Municipal la condición de Hijos Distinguidos de La Salud.

Esa localidad cuenta con un número importantes de artistas plásticos como: José Ramón Llanes y Reinier Hernández Balmaceda entre otros; mientras cada año se realiza el Salón de Artistas Plásticos S.O.S de pequeño formato con carácter nacional junto a Encuentro de Paisajes.

Academia de Humanidades de Jesús en Güira de Melena

En el siglo XIX Güira de Melena tuvo una Universidad llamada Academia de Humanidades de Jesús, lo que significó muchísimo en la historia de la enseñanza. La institución se fundó en el año 1864, adjunta a la universidad pontificia de la Universidad de La Habana. En el centro docente se expedían títulos de bachiller, en artes, agronomía y ciencias directas. También contaba con laboratorios de Física, Química, Ciencias Naturales y Cosmología, lo que conocemos como astronomía; se utilizaban instrumentos para las clases prácticas, de ellos podemos mencionar el telescopio, el astrolabio y la brújula.

El fundador de tan prestigiosa academia se nombra Rafael de la Ascensión Toymil Zapata, bachiller en teología de la Real y Pontificia Universidad de La Habana y doctor en Ciencias Naturales. Anteriormente Toymil había sido profesor de teología del seminario de San Carlos San Ambrosio, en el que también impartió física y matemática. Como miembro de la Sociedad Económica Amigos del País abogaba por la educación en cuba y por el desarrollo de la ciencia y el progreso nacional. En esos medios académicos y patrióticos entabla amistad con varios de los hombres más valiosos de su tiempo como: Felipe Poey, José de la Luz y Caballero, Rafael María de Mendive y Rafael Montero, entre otros.

En el año 1856 Toymil se hace cargo del Colegio de Humanidades de Jesús, creado por José Hevia en La Habana y fue este tipo de centro el que llevó a Güira de Melena.

 El presbítero Rafael Toymil llegó al territorio güireño con el objetivo de fundar la Academia adjunta a la Universidad habanera, así lo hizo, lo que conllevó a ser el centro de más nivel en la zona, empresa digna y elevada en ese pueblo. Fueron profesores de la institución el doctor Domingo Fernández Cuba, el presbítero José Zerquera y Pablo Trujillo hermano de Toymil. La institución tuvo gran relación con su entorno, cuestión esencial en la pedagogía moderna, pues cuando estuvo en La Habana y Santa Clara el plan de estudios contemplaba como asignatura La Teneduría de libros, y en Güira de Melena la agricultura. Desde el punto de vista educativo- formal  el reglamento del colegio de Toymil exigía una ropa determinada para la docencia del alumnado; utensilios de aseo y tijeras para el corte de las uñas, jarro de losa para la leche y vaso de cristal para beber agua. Era un régimen con el objetivo de desarrollar muy buenos hábitos y costumbres.

Docentemente se obtenía el grado de bachiller, y era uno de los pocos colegios de Cuba con laboratorios de Física, Química, Ciencias Naturales y Astronomía, poseía además una colección de fósiles y una biblioteca con más de setecientos ejemplares, por lo que era lógico pensar que era el centro de la cultura güireña.

La academia tenía dos secciones: enseñanza primaria gratuita y la universidad, la cual sí se pagaba en pesos oro. El profesorado de La Habana era quien examinaba a los alumnos, los cuales tenían una educación esmerada y sistemática; las asignaturas de música y plástica se practicaban con el objetivo de llevar la integralidad en la docencia.

La educación era integral, pues tenía en cuenta un balance adecuado entre las materias a impartir. En primero y segundo año se daba: gramática latina y castellana, geometría, doctrina cristiana, entre otras; en los años restantes se impartía griego, historia general, geografía, filosofía e higiene, dibujo, literatura y otras.

El teólogo Toymil fue un gran orador y un sacerdote celoso del culto católico, pero también amante de su patria; es por ello que tal vez muchos de sus discípulos se convirtieron con el decursar del tiempo en hombres de lucha; entre ellos podemos mencionar al Coronel Juan Manuel Sánchez, Eradio Bacalao, el teniente y médico del Ejército Mambí Miguel Bacallao y los Hermanos Castillo.

La Academia de Humanidades de Jesús fue la formadora del pensamiento patriótico, intelectual y científico güireño. El gobierno español viendo los aires de libertad e independencia, en una ocasión tomó la decisión de ordenar el cierre del colegio alegando que consideraba el centro universitario como foco de disidencia contra España.

En varias ocasiones las autoridades se personaron ante el párroco pues veían con malos ojos lo que recibía el estudiantado y las ideas progresistas de los profesores.

Según testimonios que aparecen en los documentos, el Obispo Santander y Frutos le aconsejó a Toymil el cierre de su academia, pero el sabio sacerdote le contestó: “Imposible señor porque es el único faro que ilumina esta región”.

Como la academia del padre Toymil no era bien vista por los defensores de la corona en Güira de melena, tuvo que abandonar este territorio. Es entonces, que se traslada a trinidad, lugar donde enviaban a los sacerdotes que representaban problemas para el gobierno español. Es precisamente allí donde fallece Rafael Toymil el 23 de marzo de 1890. El diario de la marina recogió en su edición del nueve de julio de esa fecha, que un círculo familiar de Güira de Melena efectuó una velada donde se le rindió homenaje respeto a la memoria del gran educador y formador de patriotas que fue Rafael Toymil.    

 

  

Alberto Sánchez Méndez

El mártir Alberto Sánchez Méndez, según documentos biográficos del Museo de Gϋira de Melena, nació en el poblado El Gabriel, el 23 de febrero de 1915, hijo de Luis Sánchez y Zoila Méndez, ambos naturales de San Cristóbal, provincia de Pinar del Río. Alberto era el segundo de cuatro hermanos, su madre falleció cuando tenía cinco años. El padre, se casa nuevamente y la esposa se convierte en una segunda madre. Después la familia se traslada para Pinar del Río y allí el joven cursa estudios secundarios, la situación económica impide que ingrese en el instituto y estudie una carrera. El padre decide emplearlo en la tienda de ropa “El Bazar cubano”, como mozo de limpieza, al poco tiempo su buen carácter y educación, motivan al dueño a su ascenso como dependiente.

En los ratos de ocio Alberto frecuentaba una tabaquería que se encontraba al lado del estudio fotográfico de su padre, allí intercambiaba opiniones con los tabaqueros sobre la situación económica del país, tras la muerte de Rafael Trejo, dio lectura al artículo sobre el crimen cometido, llenándose de ira exclamó: “este asesinato hay que vengarlo”, los tabaqueros veían en él no solo un amigo, sino un compañero de lucha.

Siendo muy joven se enrola en las actividades contra las injusticias, participa en las acciones del Ala Izquierda Juvenil en Pinar del Río, combate valerosamente en Ceja del Negro, luego se incorpora en acciones contra la dictadura machadista, forma parte de un plan de secuestro al capitán del Ejército de Pinar del Río para demandar la libertad de los presos políticos. Esta acción quedó frustrada, siendo detenidos los secuestradores al ser sorprendidos en la reunión conspirativa. El grupo, al ser apresado es llevado al Castillo del Príncipe donde se les retiene durante 45 días, luego de ser liberado, regresa a Pinar del Río y reanuda las actividades revolucionarias. A la caída de Machado marcha hacia La Habana e ingresa en el Cuerpo de Policía Técnica, más tarde se incorpora a la organización que dirigió  Antonio Guiteras la cual desarrolló múltiples acciones, sabotajes y respaldó a los movimientos huelguísticos decretados por el Partido Comunista.

Alberto tenía 19 años y sólo había alcanzado el octavo grado pero era un autodidacta con una inteligencia excepcional.

A mediados de diciembre de 1934, forma parte de un grupo que debía ajusticiar a un traidor de la Joven Cuba, la operación fracasa y tiene que pasar a la clandestinidad. Desde ese momento tiene que alejarse para esconderse fuera de la ciudad, parte hacia Colón, Matanzas pero aún así no es suficiente debido a la cruenta persecución a que es sometido por lo que marcha a Panamá como país de refugio.

El joven gϋireño no se amilana ante los problemas que debe enfrentar en el país istmeño debido a las actividades revolucionarias que allí se desarrollan para la libertad de Cuba, por los constantes encuentros con las autoridades panameñas se le expulsa de ese país, sale para Honduras donde lo detienen y por recomendaciones de la Cancillería de los Estados Unidos y del gobierno de Batista lo envían a El Salvador. En ese territorio el jefe de gobierno era un cruel asesino y enemigo de los comunistas, su nombre: Maximiliano Hernández, quien detiene al joven revolucionario. El encarcelamiento del joven llega a oídos de dirigentes del Partido Comunista del Salvador, los obreros y el pueblo en general demandan la libertad de Alberto y exigen garantías para su vida, a estas protesta se une el presidente de Méjico en aquella época, Lázaro Cárdenas, quien fue un gran admirador de los luchadores antimperialistas.

En el país azteca trata de contactar con seguidores de la causa pero encuentra divisiones políticas que lo obligan a regresar clandestinamente a la patria.

Luego de una estancia en Cuba se traslada a los Estados Unidos y de ahí a España, encuentra compañeros de lucha y rápidamente se vincula al Comité Antiimperialista de Revolucionarios Cubanos, esta organización recibía ayuda del Partido Comunista Español, de las organizaciones de izquierda, entre ellas la del Socorro Rojo Internacional, una de las más importantes. Entre sus miembros se encontraba, Tina Modotti, la compañera de Julio Antonio Mella.

Por aquella época los mineros eran víctimas de la explotación y muchos fueron encarcelados por las protestas que realizaban. El joven cubano trabajó por la libertad de los mineros, fue elegido como secretario de acta del Comité. En medio de la guerra civil española desarrolló diferentes actividades, contaba con 21 años y tenía ya un aval amplio de luchador ejemplar: pertenecía al Quinto Regimiento el cual estaba considerado como Bandera Ejemplar de Sacrificio, heroísmo y gloria, aquí obtiene el grado de Comandante de Brigada.

En plena guerra Alberto conoce a Encarnación Hernández, combatiente internacionalista con quien contrae matrimonio. Participa en diferentes frentes de combates y muere el 25 de julio de 1937, con 22 años, en la Batalla de Brunete, considerado el más sangriento combate de la Guerra Civil Española. El Comandante Carlos Vittorio Vidal miembro del Comité Central del Partido Comunista Italiano quien peleó junto a él lo define como: “símbolo de abnegación y valor”.

Al morir lo cubrieron con la bandera roja del Quinto Regimiento, fue amigo del poeta Pablo Neruda y este le dedicó unos versos de despedida al ver el cadáver de su amigo y  compañero muerto en acción.
 

Ubaldo Díaz Fuentes

El dos de agosto de 1921 nace en Güira de Melena, al sur de la provincia de la Habana Ubaldo Díaz Fuentes, en un barrio conocido como La Guerrilla , en el seno de una familia humilde. Según los compañeros que lo conocieron , desde pequeño Ubaldo ayudó a su familia que vivía en un pueblo donde predominaba la miseria. Su peregrinar por las calles en busca de ayuda para su familia, le fue creando un carácter maduro y responsable.

Las labores estudiantiles las alternaba con el trabajo hasta que a la edad de 10 años, abandona definitivamente los estudios para dedicarse por entero al trabajo, debido a que la situación económica empeoraba cada día  más. Los ratos libres los dedicaba a la pesca,  jugar pelota y a la cacería, deporte éste que con el tiempo, lo lleva a ser  un excelente tirador, cualidad que le valió para estar siempre en primera fila a la hora del combate. A los 17 años, decide trasladarse  para la Habana y comienza a trabajar en el mercado único y pesar de la lejanía, nunca dejó  de atender a su familia. La explotación a que los dueños  sometían a los trabajadores fueron concientizando el pensamiento de Ubaldo , quien fue imponiendo sus criterios y así muchos lo fueron conociendo.

A partir de los 17 años comienza su vida política, en la lucha contra el régimen de Batista, participa en manifestaciones, mítines y reuniones clandestinas. Luego decide afiliarse al Triple Cuatro del Partido Auténtico, participa en importantes contra el gobierno y se vincula al Directorio revolucionario bajo la dirección de José Antonio Echeverría.

 En 1956 es apresado y enviado al castillo del Príncipe lugar de donde logra escapar. Ubaldo se convierte en un gran luchador y revolucionario por convicción, sus actividades contra el gobierno de aquella época sólo se detienen en su caída en combate el 13 de marzo de 1957 en el Ataque al Palacio Presidencial.




Las comunidades aborígenes de Alquízar

Los aborígenes de Alquízar  se desarrollan, fundamentalmente, en la llanura cársica con carso desnudo y semidesnudo, con presencia de grutas, cuevas, abrigos rocosos, colinas, lenar y bosques con especies que se adaptan mejor a estas condiciones. También se asentaban en el paisaje de la llanura un acumulativo - palustre - pantanoso, donde se desarrollaba una vegetación de manglares, que constituían un medio favorable para numerosas especies de animales que le servían de alimento a los primeros pobladores, quienes encontraban también el abastecimiento de agua.

Aunque los dos tipos de paisajes referidos, fueron sin duda los de mayor posibilidades por sus características. También la Comunidad indo-cubano pobló la llanura cársica medianamente húmeda, con una cubierta de suelo ferralítico rojo, donde existía un frondoso bosque tropical, lugar en el que se cultiva hoy día los principales alimentos agrícolas de Alquízar.

Los estudios plantean que los grupos aborígenes que se establecieron en la Isla pudieron arribar por diferentes vías entre las que se encuentran: A través de Bahamas, proveniente del sureste de Estados Unidos. Esta ruta no ha sido una adecuada confirmación aún, por la Arqueología. Otra desde Centroamérica, mediante las islas e islotes en el Caribe Central y utilizando a Jamaica para arribar a distintos sitios del Sur de Cuba. O quizás a través de del Rosario de islas que conforman Las Antillas Menores, y que procedían de las costas de la actual Venezuela. Pero . . . ¿De dónde eran los que habitaron Alquízar?  

Lo más probable es que los primeros pobladores del territorio alquizareño venían de lugares más cercanos, es decir de una migración interna. Pudieron provenir de la Península de Zapata, al existir puntos intermedios en este trasiego; o llegar a través de los cayos del Archipiélago de Los Canarreos. También pudo ser el resultado de un movimiento que partió de la actual provincia de Pinar del Río, o provenir de otras áreas de la provincia de la Habana, poblados con antelación .Hay que destacar también que en la zona habanera es muy probable que hubiera entrado migraciones provenientes de Matanzas..

Los aborígenes que habitaron el territorio alquizareño debieron poseer el mismo aspecto físico que tenían los demás grupos de preagroalfareros de Cuba. Además se han realizado estudios antropológicos con restos humanos conectados en sitios como la Cueva Santa en Colinas Villarreal en Soroa y en otros puntos que por su ubicación dan idea del hombre que habitó este territorio.

De acuerdo con las investigaciones sobre los primeros pobladores del área alquizareña, aparecen semejantes con lo planteado por Ramón Dacal y Manuel Rivero en su obra'' Arqueología Aborigen'', al describir al preagroalfarero como... individuos  que tenían cráneo pequeño, normal y alto, de cara redonda o media, de nariz mediana y paladar corto..

El aborigen que se supone vivió en el actual municipio de Alquízar, debió desarrollar su vida en las zonas cenagosas con vegetación de manglar existentes hacia la costa, así como en las zonas boscosas de tierra adentro. Se caracterizaban por no utilizar la cerámica como parte de su ajuar, así como practicar la agricultura, como lo hicieron los grupos del período neoindio.

Este aborigen alquizareño ha recibido distintas denominaciones, según lo reportan los estudiosos del tema. El nombre Siboney fue utilizado durante los largos años para este tipo de  indocubano. En la periodización de Ernesto Tabío y Estrella Rey de 1966, se utiliza la denominación de Siboney aspecto Cayo Redondo y Siboney aspecto Guayabo Blanco.

En el Memorial del Padre de Las Casas se utiliza la denominación Siboney para este tipo de indio que se destaca como pescador. En tanto las denominaciones de Guayabo Blanco y Cayo Redondo se refieren la primera a un sitio de la Ciénaga Oriental  de  Zapata y la segunda a un cayuelo de la Ensenada de Guadiana en Pinar del Río, donde las costas tienen similitudes a las costas de Guanímar.

Las denominaciones de Guayabo Blanco y Cayo Redondo, se refieren: la primera a un sitio de la Ciénaga de Zapata, donde en 1913 el ingeniero Juan Cosculluela descubrió un caney, es decir montículo primario de aborígenes cubanos y la segunda a un cayuelo de la Ensenada de Guadiana, en la actual provincia de Pinar del Río, donde las costas tienen características similares a las del territorio alquizareño.

En la periódización de Ernesto Tabío de 1978, estos aborígenes son enmarcados con la denominación de preagroalfareros, en el caso de Siboney  Cayo Redondo era preagroalfarero tardío y el Siboney Guayabo Blando preagroalfarero medio. En estudios más recientes se llegó a la conclusión que en ese orden corresponden al estadío Mesolítico medio y Mesolítico temprano y medio.

En resumen, los grupos aborígenes que habitaron el municipio de Alquízar, deben ubicarse como preagroalfareros medio y tardío, en la fase de pescadores, cazadores, recolectores o del arcaico con estadíos de Meseolítlco temprano medio.

El aborigen alquizareño era cazador, pescador y recolector, y se alimentaba de diferentes especies propias del mar y la costa como: peces cangrejos, caracoles y ostiones. Algunas aves, quelonios, jutías y majá. El hallazgo del residuo encontrado en la finca Asthón, muy próximo al límite este del municipio, evidencia que la dieta de moluscos marinos y jutías era fundamental en este habitante, así como se observa una destacada utilización de la concha como instrumento de trabajo.

El hombre preagroalfarero que habitó el territorio que actualmente ocupa el municipio de Alquízar, debió encontrar las condiciones propias del manglar, pero es indudable que tenían que tenían que moverse obedeciendo a las secuencias estacionales, debido a que las especies comestibles principales que abundaban en la zona en una etapa, escaseaban en otra. La costa de bajos fondos facilitaban la captura de moluscos en cantidades apreciables.

Los movimientos de los indoalquizareños quedaron  demostrados en el residuario de Asthon, donde había una mezcla de moluscos marinos con dieta de  tierra adentro. Esto llevó a pensar que las cuevas situadas en la zona del Dagame, sirvieron de lugar de estacionamiento transitorio a estos aborígenes.

El geógrafo cubano Antonio Nuñez Jiménez, al referirse al reconocimiento realizado por Cristóbal Colón de la costa sur de Cuba, en su segundo viaje a América señala:'' el almirante obligó a unos indios en la costa de Guanímar a navegar con él. Sobre este mismo hecho el escritor vasco Jon Bilbao nos dice:'' En todo el  viaje por las costa sur de Cuba es aquí en Guanímar el único lugar donde se reporta haber obligado a indígenas a permanecer a bordo de la Carabela. En tanto el ingeniero Juan Coscullela plantea que la información sobre la expedición Alonso Fernández en 1519, consultada por él en el archivo de Indias se citan dos pueblos: Aguayabo y Guanímar, el primero no se puede localizar, y el segundo se encuentra situado al sur de Alquízar.

Por todo lo expuesto anteriormente, es indudable que el territorio alquizareño estuvo habitado permanente o transitoriamente por aborígenes. En el museo local Álvaro Reynoso, se exponen objetos recogidos en trabajos arqueológicos. También quedan en el municipio los vocablos: Guabacoa, Guanímar y Borinquén, como testigos de componentes de la antigua lengua aborigen.

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