Surgimiento del poblado Quivicán


Quivicán es considerado uno de los veinte pueblos más antiguos de Cuba. El territorio es predominantemente llano, se asienta sobre la denominada llanura Sur, Habana Matanzas; en los 82.5 grados de longitud oeste y veintitrés punto dos de latitud norte. Según consta en documentos del Ayuntamiento de La Habana, el 2 de septiembre de 1579, allá por el siglo XVI, se le concede a Don Jerónimo Vace, el denominado corral de Quivicán, cuarta merced de tierra otorgada en el centro sur de la jurisdicción de San Cristóbal de La Habana pero no es hasta el Siglo XVIII en que se oficializa la fundación de la Villa.

El surgimiento y desarrollo económico de Quivicán ,como una pequeña comunidad rural, estuvo sustentado en la producción ganadera y sus derivados junto a una incipiente y diversificada agricultura de subsistencia .Cuentan que en un evidente y temprano proceso de demolición de la Hacienda primitiva del mismo nombre y en el extremo oeste de la finca Pedroso, entre frondosos framboyanes y a merced del camino real que se comunicaba con la costa sur ,se asentaron monteros ,jornaleros ,capataces, artesanos ,comerciantes y otros residentes para constituir este asentamiento convertido hoy en el municipio Quivicán.

Con el de cursar del tiempo a ese núcleo poblacional se le sumaron administrativamente los corrales de Güiro Marrero y de Güiro Boñigal, constituyéndose así el barrio de Quivicán jurisdicción de la tenencia del gobierno de San Felipe y Santiago de Bejucal.

Existe más de una versión sobre el significado de la palabra Quivicán, nombre del municipio habanero que limita al norte con Bejucal, al sur con el Golfo de Batabanó, al este con San José de las Lajas y al oeste con Güira de Melena y San Antonio de los Baños.

Varias fuentes se inclinan a considerar que proviene de un vocablo aborigen .Nicolás Fort, por su parte indica que es una derivación de Quivey y Can.Quivey: sustantivo común que nombra a un vegetal conocido popularmente como Revienta Caballo y Can es un adjetivo que según Pichardo significa extenso. José Miguel Macías lo considera una adulteración de Quivicán, palabra que procede de la parte oriental del país.

Por otra parte Tierras Rojas, constituye otro de los posibles orígenes que se le confiere al controvertido significado de la peculiar palabra, QUIVICÁN.

Guira de Melena y la guerra de 1895


El 24 de Febrero de 1895 se produce el grito de Baire en tierras orientales, con el cual se inicia la tercera de nuestras guerras contra el colonialismo español. En Guira de Melena en ese propio mes ocurrió un hecho de armas en la finca Sotolongo, en el área conocida como el ojo de agua. Ese acto estuvo liderado por los guireños Rafael del Castillo Márquez y Trinidad Falcón del Castillo, a los que se incorporaron 180 hombres. Este alzamiento se tornó en enfrentamiento armado con la guardia rural del gobierno español.
Como resultado hubo muertos y heridos de ambas partes. También en esa específicamente el día trece de Junio del propio año se dio otro hecho de armas y un alzamiento entre los pobladores de Guira y El Gabriel; en él resultaron alrededor de 30 jóvenes, los que fueron trasladados a las cárceles en Isla de Pinos. Varios de los hombres capturados escaparon del destierro forzado y se incorporaron luego al Ejército Libertador. Uno de ellos: Máximo Camero Díaz fue perseguido como prófugo y asesinado por la policía en la Ciudad dela Habana, Máximo era miembro de activo del Club Revolucionario de Guira de Melena.


Pero de todos los hechos de armas ocurridos en el territorio guireño a finales del siglo XIX, los más significativos son los relacionados con la toma del pueblo por las tropas invasoras de Gómez y de Maceo, el 4 de Enero de 1896 cuando llegan al lugar conocido como Bodega de Pedro Díaz en el pueblo.
Tras una entrevista entre Máximo Gómez y Maceo, este último toma la responsabilidad del ataque al poblado de Guira de Melena, después de conocer que el jefe de los voluntarios de la localidad no estaba dispuesto a rendirse, y que además presentaría una fuerte resistencia a las tropas invasoras. En esta defensa se reflejaban dos puntos: uno proteger sus bienes materiales, y el otro cuidar su fama de fiel defensor del gobierno español, bien extendida en toda esta zona de la Provincia Habanera. Al saber Maceo de la decisión del capitán Cesáreo Gutiérrez, jefe de los voluntarios, envió a algunos soldados a recoger informaciones sobre las fortificaciones del lugar y todo lo relacionado con las tropas españolas.
Después de obtener Maceo todas las informaciones necesarias para el sitio y ataque de Guira de Melena, dirigió una columna al poblado de El Gabriel con el objetivo de tomarlo, mientras el grueso de los mambises se lanzaban sobre la cabecera municipal. Aproximadamente a las y quince minutos de la tarde del 4 de Enero de 1896 sonaron los primeros disparos, luego de los cuales se entabló una de las más fuertes batallas libradas por el Ejército Libertador, no solo en la Provincia de La Habana sino en todo el país durante la guerra.

El general mambí Juan Bruno Zayas entró por la parte norte del pueblo sin muchas dificultades, pues casi todo el fuego del combate se encontraba en la zona sur; pasó zayas por la estación del ferrocarril y luego se dirigió al cuartel de la Guardia Civil, al que incendió.Luego el general zayas continúo avanzando por la calle Cuba, así como por las vías paralelas Merced y Montero, con el objetivo de llegar hasta la Plaza de Armas, hoy parque municipal. Mientras tanto el capitán mambí Manuel Arango penetraba en el poblado de Guira por la parte sur y desalojaba a los voluntarios que estaban atrincherados en el almacén de víveres, situado en la esquina de las calles Real y Pepe Antonio. Simultáneamente el fuego se iba apoderando de gran parte de las casas y construcciones de la zona Sur, reduciendo casi toda a cenizas.


Las fuertes descargas de la fusilería insurrecta obligaron a los voluntarios a retroceder hacia la Plaza de Armas, y refugiarse en los edificios que más resistencia ofrecían por su recia estructura, la iglesia y el ayuntamiento, que en aquella época se hallaba en la intersección de la calle Cuba Pepe Antonio, o sea ochenta y seis y noventa y siete. Esta retirada por una parte le dio su defensa, al combate y favoreció relativamente a los voluntarios, puesto que el volumen de fuego era mayor al estar concentrado en edificios altos, desde donde se podía dominar todo el pueblo.


Es a partir de ese momento que comienza a funcionar la segunda etapa del plan mambí para tomar la población y que resultaría demoledor. Se le da fuego a los edificios y casas cercanas a la plaza de armas, que se encontraba en el centro del asentamiento. El fuego al extenderse formó una amplia pared de llamas y humo que hizo desaparecer casas y establecimientos. Los pobladores corrían espantados de un lugar a otro buscando protección de las balas y los incendios crecientes, a la par que la gritería y el ruido causado por los invasores iba cada vez más en aumento.


Fue esa situación de desorden y aterrador peligro de morir quemados, lo que provocó que las tropas españolas se rindieran , el toque de corneta no se pudo escuchar, algunos trataban de escapar al no querer rendirse y morían a balazos de los cubanos, tanto invasores como güireños que se habían unido a los mambises. En esos momentos el cura del pueblo y algunos vecinos se entrevistaban con Maceo, quien estaba al frente de las tropas para que cesara el ataque y se rindieran los voluntarios ante el mando mambí, en este caso el Capitán Manuel Arango.


Los españoles hechos prisioneros en el ataque a Güira de Melena en Enero de 1896, fueron conducidos a la finca Pita, situada al noroeste del poblado. Fue en ese lugar que el Generalísimo Máximo Gómez les dirigió la palabra: ¨ Españoles, si se invierten los papeles y ustedes fueran los vencedores, ni uno solo de nosotros quedaría con vida para contar el suceso, pero como nosotros los cubanos fuimos los que triunfamos, y ni Antonio ni yo, sabemos matar prisioneros de guerra, ambos respetamos como se debe al enemigo, y esto es siempre más digno de consideración cuando como ustedes se es valiente...¨.
Ese mismo día las tropas mambisas invasoras habían tomado los poblados de El Gabriel y la Cachimba situados cinco y dos kilómetros de Güira de Melena al norte y sur respectivamente. La resistencia española en esos lugares aunque no igual a la cabecera municipal, fue grande también, pues en esos asentamientos el gobierno colonial tenía destacadas columnas voluntarias en sus respectivos cuarteles. De Güira de Melena las tropas mambisas salieron el mismo día 4 de enero de 1896 rumbo al oeste osea hacia Alquízar.


Mientras que Maceo continuaba hacia Pinar del Río luego de tomar Güira de Melena el 4 de enero de 1896 y hacer una exitosa campaña en la provincia de La Habana, Máximo Gómez quedaba en esta para facilitar el paso a Maceo. El Generalísimo organizó los primeros contingentes mambises en tierra habanera, y en este contexto muchos güireños se lanzaron a la manigua, unos tras Maceo, otros con Gómez.El grueso de la tropa quedó en Güira de Melena, Alquízar y La Salud e integraron los regimientos Calixto García y Tiradores de Maceo, que formaban parte de la Brigada Sur, de la Segunda División del Quinto Cuerpo del Ejercito Libertador. Al frente de estas tropas insurrectas estaba el Mayor General José María Aguirre. El Regimiento Calixto García se constituyó oficialmente el 27 de abril de 1896, bajo el mando de los coroneles Aurelio, Emilio y Rosendo Collazo, así como Alberto Rodríguez y los comandantes Juan Manuel Sánchez y Celestino Baizán entre otros destacados mambises.
Con la excepción de unos cuantos hombres nacidos en otras provincias del país, España o Canarias, la casi totalidad de los hombres que integraban el regimiento eran hijos de La Habana, y la mayoría de ellos nacidos en Guira de Melena. Tras arduas investigaciones de varias especialistas del Museo Municipal de Guira de Melena, se ha podido comprobar que la cifra de guireños alistados en las filas insurrectas fue de 463.


En la tierra guireña se respiraba el alto espíritu patriótico y revolucionario a finales del siglo XIX, sin hablar de los miembros de la lucha clandestina del Club Revolucionario de la localidad, rama del Partido fundado por Martí en el exilio.


Entre los hijos de la tierra guireña que derrocharon valor y también su propia sangre en los campos de Cuba se destacaron los coroneles Eradio Bacallao Amill y Juan Sánchez Amat, quien llegó a ser jefe de la escolta personal de Maceo. También Marcelina Amill Plasencia, Fidelina Marquetti, María Sánchez Leal y Trinidad Falcón Castillo figuran en la lista de las féminas que dieron un paso al frente en defensa de la patria y la independencia. Debemos señalar igualmente que en las distintas etapas de lucha algunos guireños, tuvieron que marchar al exilio pues eran perseguidos por su labor conspirativa en contra del gobierno colonial español.


Es bueno destacar que la incorporación masiva de los habitantes estos territorios a la lucha armada o conspirativa en las ciudades, tuvo sus precedentes en años anteriores cuando se fundaron en Guira de Melena instituciones en las que se les dio cabida al ideal independentista cubano.
Háblese de la Sociedad de Recreo e Instrucción ‘’ Círculo familiar’’, el Colegio de Humanidades del Jesús creado por el padre Toymil y el Club Revolucionario ‘’Guira de Melena’’.
Hombres como Oscar Bermúdez, Domingo Hernández Márquez y Rafael del Castillo Márquez y otros independentistas fueron revolucionarios guireños instruidos en el centro de estudios Formador de bachiller del cura Toymil, que a la vez eran miembros de las organizaciones secretas conspirativas, y que no vacilaron para lanzarse a la imagen con las tropas insurrectas en busca de la libertad.

Al finalizar la guerra del 95 más de 400 hijos de Güira de Melena habían luchado por la libertad de Cuba. Se conocen de hombres no naturales de ese pueblo que residían en él o tuvieron alguna relación directa con sus pobladores y fueron alistados en las filas del Ejército Libertador. Esos datos se tienen hoy día gracias a la labor de los especialistas e historiadores del Museo Municipal de Güira de Melena.
Entre esos güireños se destacó la figura de quien llegó a ser el jefe de la escolta del Lugarteniente General del Ejército Mambí, Antonio Maceo. Me refiero a Juan Sánchez Amat, nacido en Güira de Melena el 24 de Diciembre de 1876. Juan Manuel cursó la enseñanza primaria en su pueblo natal y desde muy joven se dedicó a las labores agrícolas en una finca que había heredado de su padre. Teniendo como ideal la libertad de la patria se incorporó en 1894 al grupo fundador del Club Revolucionario ¨Güira de Melena¨¨ del cual era subdelegado. Al paso de la columna Maceo el 4 de enero de 1896, se integra a las filas insurrectas al día siguiente. Comenzó primero como simple soldado y secretario del teniente Aurelio Collazo.


Juan Manuel Sánchez Amat tomó parte en numerosos combates en la región occidental a las órdenes de Antonio Maceo . Por su valentía en la lucha fue ascendido a alférez en la toma del costero pueblo de Nazareno . Después obtuvo el grado de teniente y más tarde fue nombrado capitán en el regimiento que organizó Aurelio Collazo luego de la toma del pueblo de la Salud en la provincia de la Habana donde perdió la vida el Comandante Collazo, fue Sánchez Amat designado para sustituirlo , el valeroso güireño Juan Manuel Sánchez Amat llegó a ser el Segundo Jefe del regimiento de Tiradores de Maceo que pertenecía al Quinto Cuerpo, segunda División , Cuarto Batallón de Infantería del Departamento Occidental del Ejército Libertador.


El 7 de diciembre de 1896, al ocurrir el encuentro sorpresivo entre tropas españolas y cubanas en el potrero San Pedro en la provincia de la Habana, el Comandante Juan Manuel había ordenado retirar algunas impedimentos para facilitar las dos cargas al machete que tuvieron lugar contra las filas españolas. La escolta y el grupo que rodeaba a Maceo se había reducido a 45 hombres. En la segunda carga Juan Manuel había indicado cortar unas cercas de alambre, pero al ver que Maceo cae herido , corre hacia él a prestarle auxilio; en esos momentos ve a su alrededor a Miró Argenter , Pedro Díaz y al Doctor Zertucha socorriendo al Titán de Bronce. Cuando Juan Manuel logra tener al Lugarteniente Antonio maceo en sus brazos sentado y recostado a él, ya estaba moribundo e instantes después muere. En esa acción Sánchez Amat es herido gravemente por un impacto de bala , lo que motivó que tuviera que refugiarse por un tiempo en un campamento mambí cerca del oeste de Cajío, en el sur del territorio güireño


Al terminarse la guerra fue ascendido a Coronel y traslado a Isla de Pinos como máximo jefe Militar de ese territorio y de las fuerzas independentistas que allí se enviaron. Fue licenciado el 24 de agosto de 1898, meses después el gobernador de la Habana, el general Ruíz Rivera lo propone para ocupar la Alcaldía del poblado de Nueva Gerona y de toda la isla pinera. Fue aceptado por unanimidad a pesar de los 4 candidatos que había en ese cargo el patriota güireño impidió el intento yanqui de anexarse aquel pedazo de tierra cubano gracias a la resistencia que impuso desde su alcaldía . Juan Manuel Sánchez Amat murió en 1934 a los 67 años de edad.

La Iglesia de Bejucal


El 9 de mayo de 1714, fecha de la fundación de San Felipe y Santiago de Bejucal, debido a la celebración del primer cabildo que era el gobierno local, ya existía una ermita de madera y guano para el oficio de los cultos religiosos. El templo actual fue consagrado el Día de Pascua de Resurrección del año 1772. Un documento de la época lo describe así: “El edificio se compone de una nave principal, dos medias capillas con un bautisterio, sacristía, diez altares y una torre de irregular arquitectura. Está situado medio a medio del fondo este de un cuadro o manzana que solo tiene esta construcción y lo demás es una plaza de exacta cuadratura.


La Iglesia Parroquial de Bejucal cuenta con un ancho cimiento de cantería, labrado a escuadra, cuyo frente y bien marcado cordón está una cuarta más alta que las calles contiguas. En los puntos que forman los huecos de las entradas de las tres puertas del templo hay primorosos pilares labrados con un delicado gusto por las hábiles manos del caballero Síndico Don Féli

x del Rey y Urrutia. La plaza está terraplenada con gramo de las barandas en todo su interior.
Unos años después de la fundación del templo en la primera mitad del siglo XVIII se erigió al frente un majestuoso edificio, ya desaparecido lamentablemente. Se trataba del palacio y residencia de descanso de los marqueses de San Felipe y Santiago. Precisamente el primer Marques Juan Núñez de Castilla aportó una suma de 14 000 pesos para fundar este lugar de culto.


El fundador de Bejucal hizo además otros aportes a la naciente iglesia bejucaleña consistente en objetos litúrgicos como un cáliz, patena y lámparas de plata, una pila de agua bendita y una campana de bronce de cuatro arrobas y media para llamar a los fieles entre otras cosas. En 1880 el templo recibió otro importante donativo en dinero que permitió su reedificación. Este fue legado en testamento por la señora Susana Benítez, quien era natural de esta localidad. Gracias a ella se pusieron los pisos de mármol, parte de los cuales se conservan actualmente y se hicieron otras modificaciones haciendo de este lugar de culto uno de los más bellos de la zona.


En 1956 el millonario cubano Eutimio Fallas Bonet costeó otra importante reparación de la Iglesia de Bejucal que conllevó importantes cambios en su interior. Los antiguos altares fueron sustituidos por los actuales y llevados al pueblo de Remedios. También se repuso toda la cubierta y se hicieron otros cambios estructurales como la colocación de balcones en el campanario, los que fueron devueltos a su estado original con rejas en la última reparación concluida en 1990, para la cual se tomó como referencia una fotografía del año 1896.


Por su riqueza la Iglesia Parroquial de Bejucal puede compararse con sus iguales de la capital. Sobre sus tres naves con ocho arcos de cañón realizados en sillería de caliza, se alzaron sus techos de alfargas de enormes puntales austeros, pero elegantes. Todos los materiales empleados en su construcción así como los del resto de la ciudad se extrajeron en esta localidad. La Serranía proveyó los cantos de roca caliza, la madera y el barro que se empleó para las tejas era abundante en las márgenes del río Govea.
Algo singular e indescifrable posee la planta del edificio de la iglesia pues no constituye modelo de cruz griega ni latina, propios de los estilos arquitectónicos del siglo XVIII. La fachada de grandes dimensiones dinámicas es típica de los templos cubanos de la época. Tiene una puerta central a la española con columnas adosadas desde la base hasta el capitel, donde descansa una especie de friso o alquitrave a relieve.


La iglesia cuenta también con una planta superior con vanos enrejados de madera y una representación de frotecillo con óculo de cristal. Todas las aberturas de la fachada poseen marcos labrados, en ellos salta a la vista el tratamiento asimétrico que deriva de la asimetría de los pisos, y la equidad demostrada en los cuerpos de la torre. Originalmente se proveyó de dos cuerpos con las campanas en la superior. Posteriormente a mediados del siglos XIX se le añade un tercer cuerpo para el reloj que difiere del estilo general del edificio y de la torre.


Dos décadas después y ante el resquebrajamiento de algunos de sus muros se procedió a fortalecerla colocando anchos estribos de contrafuertes, cuatro a cada lado. Los laterales son parcos en su ornamentación. Solo las rejas de madera rompen la monotonía que produce este conjunto plano cerrado, con cierto acento medieval.


A la derecha del fondo de la iglesia parroquial de Bejucal en el único brazo de cruz de la construcción hay elementos de estilo novecento, pero en el piso superior de la sacristía, cuya humildad de dimensiones y pequeñeces de los vanos sin labrar ahondan el misteriosos rostro de nuestra historia. Los interiores del edificio hablan de austeridad, blancura y grandeza aun desafiando el tiempo y las reconstrucciones. Por la observación del revestimiento del templo se aprecia la dotación de tapias ráfagas y cantería.
La iglesia posee dos naves laterales que se cierran antes de llegar al altar mayor. Cuenta con seis altares, según fuentes históricas fueron diez hasta principio del siglo. Las ventanas de ambos lados son joyas conservadas de entera funcionalidad, los bancos interiores, las grandes hojas, sus pequeños respiradores y postigos y el enrejado de madera a torno. Unos peldaños de mármol en el suelo le aportan en la altura a la monumentalidad de su altar mayor. El altar mayor con una talla floral rebuscada, asciende por las columnas en espiral y en las tres hornacinas centrales se hayan las imágenes de la Virgen de la Candelaria y los Santos Apóstoles Felipe y Santiago.


Según el primer historiador Manuel Mariano de Acosta la imagen de la Virgen de la Candelaria que ocupa la hornacina central del altar mayor fue traída de las Islas Canarias por Doña Rosa Pérez de los Reyes, esposa del Segundo Márquez de San Felipe y Santiago y hermana del cura párroco de ese entonces.
La Virgen de la Candelaria, patrona de la Isla de Tenerife en el archipiélago canario gozó de gran devoción a lo largo de la historia por parte de los pobladores de Bejucal que la designaron Copatrona de la Parroquia Local, aunque algunos historiadores afirman que antes de 1815 aparece registrada oficialmente como la patrona de la iglesia. Esto se explica por la procedencia de la población de las áreas rurales alrededor de la ciudad que en su mayoría eran canarios o descendientes que se dedicaron a la labranza de la tierra y cría de animales. Se cuenta que acudían masivamente a las procesiones en honor a la virgen.


En el calendario católico o santoral la fiesta de la Virgen de la Candelaria se celebra el día 2 de febrero “Día de la presentación de Jesús al templo de Jerusalén para cumplir con el rito judío de la purificación”, por esa razón la imagen muestra a María con el niño en brazos y una vela encendida. Cuentan que por esa fecha se celebraron en la ciudad grandes fiestas que incluían además de los ritos litúrgicos, la celebración popular con bailes, verbenas, ferias y en programas de mediados del siglo veinte resaltaban hasta voladores y fuegos artificiales.


Es curioso señalar que todo lo contrario ocurría el día de los patrones del templo y de la ciudad. Los santos Apóstoles Felipe y santiago, cuando la celebración como se dice en buen cubano pasaba por debajo del tapete. Según Juan J. Barona los vecinos de la ciudad que se disputaba el cargar la imagen de La Candelaria luego no querían cargar los patrones aduciendo que eran muy pesadas.
Algunos análisis hechos por algunos historiadores locales lleva a pensar que la celebración de San Felipe y Santiago patrones de la parroquia y de la ciudad de Bejucal contaba con tan poco arraigo popular debido a que esta denominación se le dio a la ciudad en honor al Rey Felipe Quinto, monarca de España en 1710 y quizás esto con posterioridad provocó cierto rechazo en la población no peninsular o sea procedente de Islas Canarias, territorio que también fue colonizado y otro ya eran criollos; es decir nacidos en Cuba.


Al calor de la iglesia parroquial de Bejucal y de los festejos navideños surgieron también las charangas, fiestas populares tradicionales de este territorio. Versiones de algunos historiadores señalan que dos bandos de vecinos emulaban entre sí entrando a la Misa del Gallo con farolas, adornos, matracas y fotutos que hacían sonar dentro del templo a una señal del sacerdote. Cuentan que al salir a las calles comenzaba el jolgorio popular. Nueve días antes de noche buena se celebraban las misas de aguinaldo y en las noches los negros de las dotaciones cuyos barracones estaban al sur de la población calentaban los cueros de los tambores.


La iglesia parroquial de este territorio como centro religioso de la ciudad por más de doscientos años dejó marcada una huella en la vida socio-cultural de esta ciudad.Cuentan que allí oían misa los Marqueses de San Felipe y Santiago, durante la época de verano cuando se hospedaban en su lujoso palacio ya desaparecido lamentablemente y que se haya justo al frente del templo, en la manzana que hoy ocupaba la cafetería Los Pinos, la librería y Rumbos entre otros.
Una antigua leyenda bejucaleña habla de la existencia de un pasadizo secreto entre la iglesia de Bejucal y el palacio de los Marqueses por debajo de la Plaza, lo cual se ha demostrado con las diferentes excavaciones realizadas que nos es cierto. Además si así hubiese sido. ¿Cuál sería su finalidad? Para cuya pregunta no hayamos ninguna respuesta lógica. Otros personajes célebres que se hospedaron durante temporadas en la residencia nobiliaria también asistieron a misa en el templo bejucaleño, ese es el caso del gobernador de la Isla de Cuba Don Luis de las Casas y por príncipe Luis Felipe de Orleáns, quien fu rey de Francia.


También varios obispos de la época visitaron la iglesia parroquial durante los siglos XVIII y XIX. El más destacado entre ellos fue José Agustín Morell de Santa Cruz, quien se sobresalió por su celo pastoral y por los aportes hechos en materia de educación y cultura en la isla. También se destacó por su rechazo y resistencia cuando la toma de La Habana por los ingleses en 1763, ocasión en la que se aferró a su silla episcopal negándose a abandonar la ciudad capital, por lo que sentado en ella fue subido a la fuerza a un buque que lo trasladó a la Florida.


Sobre esta iglesia parroquial es curioso destacar además que por la fecha de su fundación en 1972, se presume que haya tenido debajo del altar mayor y de sus capillas, criptas o catacumbas para sepultar a los fieles, los cuales eran depositados según su rango y jerarquía más cerca del altar mayor. Esta costumbre fue prohibida por el Obispo Espada, durante el período de la ilustración, por ser considerada antihigiénica.


Luego de la supresión de los enterramientos en el interior de las iglesias en bejucal, se creó el primer cementerio hacia el ala sur fuera del templo en el territorio que ocupa el atrio y parte de la calle 12 hasta que fue trasladado a 17 y 19 donde hoy está la escuela primaria “Matilde Varona. En ese estilo el lugar para sepultar a los difuntos continuó siendo propiedad de la iglesia, lo que generó conflictos con el ayuntamiento local al negarse el Cura Párroco a sepultar a no católicos, o sea personas que se negaban a recibir los sacramentos antes de morir. La disputa culminó con la apertura de un nuevo cementerio, propiedad del Gobierno Municipal.


Aunque la iglesia de Bejucal, por lo general siempre fue atendida por Clero Secular; es decir subordinado directamente al obispo local, varias órdenes religiosas también tuvieron a su cargo la atención del templo. Ese es el caso de los Franciscanos asentados en Santiago de las vegas, que como huella de su paso dejaron las imágenes de su Patrón San Francisco de Asís y de San Antonio de Papua. La primera era una bella talla en madera que se llevaron los Fallas Bonet durante la reparación de 1956 y la otra se encuentra en el lugar actualmente.

Fundación de la Villa del Humor

“Tomado Archivo del Museo del Humor”


Situado al suroeste de la provincia La Habana con una extensión territorial de 126 km2 y una población de 43191 habitantes , agrupados en 5 Consejos Populares, encontramos al centenario pueblo de San Antonio de los Baños con una identidad caracterizada por el Río Ariguanabo, el bosque, el tabaco, el movimiento obrero revolucionario y su cultura.


A poco de la conquista y colonización de Cuba, la Sabana, llamada después Hato del Ariguanabo es la primera referencia histórica de nuestra localidad.El núcleo poblacional fundador se asienta en las cercanías del Río Ariguanabo a partir de 1723, después de la represión de los Vegueros de Jesús del Monte. La tala del bosque, el camino de vuelta abajo, la fundación de la Taberna del Tío Cabrera y la adquisición de 50 caballerías por la Marquesa viuda de Monte Hermoso en la hacienda demolida de San Antonio Abad, son momentos de nuestra historia en que surge el caserío y se conforma el poblado.
Por Real Cédula del 22 de septiembre de 1794 se oficializa la fundación de la villa como señorío jurisdiccional, designándose a Gabriel María de Cárdenas, 2do Marqués de Monte Hermoso como fundador y Justicia Mayor de la Villa y el 1ro de Mayo de 1795 quedó establecido el Ayuntamiento, iniciándose la historia documentada y oficial de San Antonio Abad, que por la fama de sus baños en el río se convertiría años más tarde en San Antonio de los Baños.


Se establecen en San Antonio a partir de 1796 inmigrantes franceses provenientes de Haití y comienza el cultivo del café, factor económico durante los próximos 50 años, paralelo al cultivo del tabaco desarrollado en su mayoría por el asentamiento canario en la zona, factor importante en nuestra composición demográfica.


El espíritu de rebeldía ariguanabense pronto se hizo sentir y algunos de sus hijos tuvieron participación en la conspiración Soles y Rayos de Bolívar ya que aquí se encontraba uno de los núcleos de la organización descubierta y frustrada en 1823, fueron detenidos 24 implicados.
La creación de la Junta Promotora de la Libertad de Cuba tuvo representación en nuestro pueblo, así como la Conspiración de Aponte y el proceso de La Escalera.


Tras haber iniciado Carlos Manuel de Céspedes el levantamiento del 10 de octubre de 1868, es descubierta la llamada Conspiración de las Biajacas el 10 de febrero de 1896, 14 vecinos de San Antonio fueron condenados al destierro por su implicación en ella y a pesar de este descalabro, posteriormente un grupo se alzó con Carlos García al frente. Durante la Guerra Chiquita se constituyó un Club Revolucionario en la localidad para secundar el alzamiento en occidente.


La Guerra necesaria organizada por José martí, contó con el aporte de los ariguanabenses, en Tampa y Cayo Hueso estos, incrementaron los fondos del partido Revolucionario Cubano.Los hermanos Vivanco, los Porto, Jesús Planas y Daniel Gispert conspiraban contra el dominio español. Se incorporaron a la manigua después del 24 de febrero de 1895.


Varios colaboradores ayudaron a las fuerzas mambisas, se distinguió Rosa Martínez Iradi ( Rosa Robes ) patriota insigne. Nuestro pueblo también sufrió la Reconcentración de Weyler. Miles de personas fueron víctimas de ella y más de 100 valientes se incorporaron al Ejército Libertador.
El 4 de diciembre de 1898 entraron los mambises en San Antonio de los Baños al mando del comandante Tito Ylleras.Se izó por primera vez la Bandera Cubana, pero como señalo Julián Vivanco: " ... a su lado, restándole libertad y prestancia , la bandera de los EUA"Durante los primeros años de la república y hasta la década del 30 nuestra localidad estuvo bajo el dominio de caudillos políticos. La población vivía del cultivo y la manufactura tabacalera, hubo largos períodos de miseria y desesperación.

Las luchas de nuestros obreros llaman la atención de Julio Antonio Mella que comenzó a frecuentar la localidad , denominando a San Antonio " Villa Roja ". Orientó en el Círculo de Trabajadores, la creación de la filial de la Universidad Popular "José Martí "y en 1925 estuvo presente en la fundación de la Agrupación Comunista de Cuba por los delegados Miguel Valdés y Emilio Rodríguez.
Una larga lista de mártires: Rafael Valdés , Julio Pérez, los mártires del Corojal, entre otros dejó la revolución del 30, pues San Antonio entregó su cuota de sangre y sacrificio y los trabajadores mostraron su repulsa al tirano Gerardo Machado con el silencio que hicieron ante su presencia cuando visitó la tabaquería conocida como el TRUST.


Los años posteriores al golpe del 20 de marzo de 1952 fueron difíciles. El Movimiento 26 de Julio integrado a partir de miembros de la Asociación Estudiantil Ariguanabense ( AEA) y del Partido Socialista Popular es la fuerza destacada que organiza la lucha cuando la huelga espontánea de agosto de 1957 tras el asesinato de Frank País y huelga revolucionaria del 9 de abril de 1958.


En esta etapa caen dos valerosos hijos de San Antonio : José María Pérez Capote, líder nacional de los trabajadores del transporte y Jesús Rodríguez Reinoso, asesinado el 31 de diciembre de 1958.En San Antonio de los Baños se crearon las primeras Milicias Populares Revolucionarias de Cuba en 1959. La valentía del pueblo se mostró ante el bombardeo a la Base Aérea en 1961 de donde partieron los pilotos que pusieron fuera de combate y propinaron duros golpes al desembarco mercenario. De nuestro territorio partió el BON 164 de las MNR que capturó 214 prisioneros en Playa Girón.

Patriotas ariguanabenses regaron con su sangre las tierras de Angola y Etiopía en defensa de estos pueblos los nombres de: Santiago Figueroa, Roberto Pulido, José Manuel León, David Raúl Pui Méndez, Roberto Díaz, Evaristo Rodríguez, Julio Acosta, Alberto Ulloa, Luis Rolando Solano, José Manuel Lorenzo, Gilberto Pérez, Carlos Rosendo, Arturo A. Díaz Martínez Verdecia, Luis Vásquez , Francisco Emigdio y Julio de los Santos vivirán en los corazones de todo el pueblo cubano.


La cultura artística y literaria es un hecho distintivo en San Antonio y fundamentalmente el humorismo. Son hijos de este pueblo repentistas como Ángel Valiente y José Marichal, la poetisa Ana Núñez Machín; el cantautor Silvio Rodríguez, pintores , escultores y caricaturistas como Abela, Nuez, Posada, Qudiello, Delarra; científicos como Bernabé Ordaz y Giraldo Alayón entre otras figuras.

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