De nada vale la instrucción, si la educación no hace su parte. Muchas y contradictorias pueden ser las opiniones sobre esos términos. En mi modesto criterio, resumo diciendo que en el hogar nos educan para toda la vida, en la escuela y en la sociedad aprendemos a relacionarnos con el entorno y de mucho nos sirve el legado que obtuvimos de nuestra familia.
Hace unos días leí en una revista, que en Cuba muere, como promedio, una mujer diariamente por cáncer cérvico- uterino. Esta dolencia, está precedida por alteraciones pre malignas de las células.
Sabemos que esta enfermedad puede ser diagnosticada mediante la prueba citológica y el examen ginecológico y ser tratadas eficazmente, para evitar así, la progresión del malestar. Sin embargo, aún no es suficiente, todavía son muchas las mujeres que temen asistir a la consulta y escuchar lo no deseado. Es preciso tener en cuenta que detección a tiempo es la esencia del asunto y en él, la responsabilidad nuestra.
Según especialistas, las manera más eficiente de detección precoz, es mediante el programa de pesquisas, que nos facilita al acceso a una atención especializada en las consultas de patología de cuello, que cuentan con los recursos necesarios, disponibles en todos los municipios del país y pueden realizar un tratamiento efectivo y su seguimiento evolutivo.
En nuestro país, el programa integral para el control, del cáncer propone la realización de la prueba citológica cada tres años, de las mujeres mayores de 25 años (me incluyo en las lista) y hasta los 64, lo que debe ser una preocupación de la familia, y me detengo aquí, nuestra pareja debe tener también conocimiento y preocupación, igualmente los hijos mayores.
La educación sexual y sanitaria, también ayuda, incluso desde edades tempranas, el conocimiento de la población sobre la enfermedad, los factores de riesgo y las consecuencias, resultan de gran importancia, por eso, es necesario la promoción de salud que logre la concientización cada de quien, sobre todo, de las que están en riesgo o están incluidas dentro de los parámetros para su realización.
Se debe hacer un trabajo educativo, constante y nuestro medios de comunicación son pionero en eso, también el trabajo comunitario garantiza en sintonía con la Federación de Mujeres Cubanas FMC, trabajan muy bien, entonces, cada una de nosotras seamos conscientes y responsables, pero también ayudemos a nuestras amigas, vecinas, compañeras de trabajo y familiares a asistir cuando nos corresponda y no temer, pero sí pensar, que debemos aprender protegernos y cuidarnos siempre a tiempo.
A propósito de la llegada de un nuevo curso escolar, me gustaría referirme a ese componente esencial de la educación que es el maestro.
El maestro es un trabajador que desarrolla una importante labor dentro de la sociedad, pues su función es formar a las futuras generaciones, tarea que realiza junto a la familia. La vocación para impartir clases y educar a niños y jóvenes es imprescindible, pues para trabajar con ellos se necesita paciencia, amor y una gran dosis de conocimientos, todo ello armoniza y contribuye a transitar por las diferentes etapas de la vida escolar.