Hablar y escuchar
Los lenguajes que empleamos son diversos: una mirada, la escritura, el gesto, una palabra… todo esto es comunicación interpersonal.
Es importante saber que también hay acciones que entorpecen el diálogo, ejemplo de ello-según los sociólogos- es la amenaza o intimidación, juzgar frases o supuestas actitudes, desvalorizar lo que el otro expresa. Más vale decir:”yo opino de otra forma” o “tengo una idea diferente”, que lanzarle a nuestro interlocutor:”no tienes la razón”, o “estás equivocada”
El desfavorable el sarcasmo, las humillaciones, las órdenes, ya que solo consiguen cerrar los canales de la comunicación. Debemos reconocer cuando no tenemos la razón de nuestro lado y dejar espacio para que otras personas, den su punto de vista también.
Los especialistas del tema plantean que es sano y beneficioso mostrar que hemos comprendido lo que el interlocutor expresa, y que cuando esto ocurre fortalece la confianza y transparencia de ambos.
Los psicólogos opinan que existen tres actitudes básicas para la comunicación: la empatía, la aceptación y la congruencia.
La primera es la capacidad de ver un asunto desde la perspectiva de otro, la segunda, es la tolerancia a las diferencias ajenas, aceptar que otras personas son diferentes y la tercera se manifiesta cuando hay autenticidad en el sentido de que se actúa, sin dobleces.
Cuando seamos capaces de tener en cuenta o aplicamos las tres actitudes básicas para la comunicación, entonces seremos personas que sabemos hablar y escuchar.

