Llegó el verano, pero ¿sabemos divertirnos?
El teatro es la vida misma, llevada a las tablas. Claro que un grupo artístico puede presentar la obra en un parque, en un campismo, en la salita de la casa de un amigo, en la biblioteca municipal y, hasta para bien de muchos, en una sala de personas enfermas para que la risa sana e inteligente nos recuerde que estamos vivos, que nos amamos, que nada puede quitarnos nuestra fe en el mejoramiento humano.
La risa es posible solo en los humanos. Es un indicativo de nuestra capacidad para entender la vida, vivirla y tratar de ser felices, sin buscar en otras personas lo que tenemos dentro, gracias a nuestro espíritu, nuestra fuerza interna, nuestra responsabilidad con nosotros y con la especie humana.


