Con notable anticipación, en 1974, el máximo líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, llamaba a la reflexión sobre el tema medioambiental.
En aquel entonces afirmó: “La humanidad del futuro tiene retos muy grandes en todos los terrenos. Una humanidad que se multiplica vertiginosamente… que ve con preocupación el agotamiento de algunos de sus recursos naturales”.
18 años más tarde, su discurso pronunciado en Río de Janeiro, en la Cumbre de la Tierra, marcó un hito en el pensamiento medioambiental, no sólo cubano sino universal, al denunciar las causas más profundas del problema: la necesidad de una mejor distribución de las riquezas y de la aplicación de la tecnología para el desarrollo humano y no para el lujo y el despilfarro que promueven las sociedades consumistas.


